Sin coincidencias

Yo no fui, fue Peña

Diría Eugenio Derbez: "Fue horrible". Hay un hecho que pone en evidencia el oportuno trabajo a bote pronto de GEA Estructura difundido el martes 7 de junio: en 2015, hace apenas un año, el PRI gobernaba a 71 millones y medio de personas. El 6 de junio, lo hacía sobre 55 millones, 38 por ciento menos que el año pasado. ¿Qué pasó?

Patricio Chirinos tiene la culpa, si de buscar culpables se trata. El gobernador exitoso y discreto de Veracruz tuvo la mala idea de nombrar secretario general de gobierno a Miguel Ángel Yunes Linares e incubó el huevo de la serpiente. Miguel Alemán, Fidel Herrera, Javier Duarte solo fueron el efecto dominó de una mala decisión de Patricio Chirinos. Y como los culpables están en la prehistoria, pues a Chirinos habría que expulsarlo del PRI. Ahora su serpiente, delincuenciable e impresentable, pone a temblar al PRI nacional, con razón. Pero como el concepto de responsabilidad individual no existe, todos son corresponsables, de manera que ninguno es responsable y consecuentemente hay que buscar un culpable para simplificar. El priismo dirigente y de base, sobre todo el dirigente, coincide con los ayotzinapos y adláteres "fue el Estado, fuera Peña".

En un razonamiento así de absurdo, enfrentamos el presunto análisis que hará el PRI de su derrota. Los responsables formales vacían sus arcas para que los "mejores" periodistas de México los eximan de su responsabilidad. Algunos senadores del PRI responsabilizan al Presidente de la derrota por iniciativas como el incremento en el gramaje de la posesión lícita de mariguana o la igualdad de matrimonios del mismo sexo. Pero "los padres de la patria" son una mierda y el pastor del rebaño más aún. Cobardes y traidores. Unas de las pocas iniciativas genuinamente liberales del gobierno de Peña Nieto, junto con las reformas educativa y energética, están yendo al traste porque algunos senadores, a resultas de la elección del domingo pasado, sacaron a relucir lo que son: unas mierdas.

¿Se da cuenta el Presidente de la República de la traición en casa? Que la oposición esté viva y actuante es un espléndido ejemplo de una democracia efectiva. Que el partido gobernante no haya tenido la menor conciencia de sus yerros y las causas del enojo de la ciudadanía pone de manifiesto la incapacidad infantil de aprendizaje de una clase política que llegó al poder para hacerse rica y desaparecer impunemente en Miami, en alguna isla del Caribe o en Europa. Un priista de a de veras estaría asqueado, pero difícilmente hay uno de ellos.

Javier Duarte apoyó a todo el mundo menos a Veracruz. Apoyó al precandidato a la Presidencia, apoyó campañas presidenciales, apoyó precandidatos fallidos y soberbios a gubernaturas estatales y apoyó candidaturas en todo el país. Lástima, olvidó Veracruz. El video de esta semana del gobernador Duarte es uno de los pocos casos donde un muerto, legalmente fallecido, cava su tumba. Es inaudita la falta de control. Los perdedores, todos, se declararon ganadores a unas horas pasada la elección. No importa seguir engañando a la gente por unas horas más, si se le ha engañado a lo largo de toda una vida.

Los responsables formales alegan, a través de sus plumas, su inocencia como si después de 40 años de carrera lo fueran.

Señor Presidente: a tres años y medio de distancia, reasuma su voluntad reformista, modernizadora y liberal y la Presidencia del país que nos queda.

valencia.juangabriel@gmail.com