El Quijote Empresarial

Vacaciones V.I.P.

Si hacemos una reflexión, de la pasada Semana Santa que vivimos,  quizás nos hayamos enfrentado al “que dirán”, estamos tan culturizados al “playazo”, si no “NO” son vacaciones y no hay diversión; antes solo era suficiente el llamado “pantalón corto” ahora lo conocemos como “shorts”, “bermuda” o “bikinazo”, términos usados coloquialmente en época de Pascua.

Estos días se nos invita a “reflexionar” de acuerdo con nuestras creencias religiosas; sin embargo podemos constatar que acuden más personas a los centros vacacionales o recreativos, que a los templos religiosos.

NO estamos contra esto, pero si necesitamos llamarle a cada quién por su nombre,  ahora que el calendario invita a un receso o pausa de actividades laborales, aunque no son días oficiales marcados por la ley, sin embargo el calendario escolar invita a escaparse o aprovechar este tiempo para convivir en familia, pretexto que  aprovecha la mercadotecnia para promociones y todo lo que invite a la derrama económica.

Antes solo bastaba tener un árbol y un río cercano, así como una caña de pescar -“bote” amarrado a un sedal con anzuelo con un insecto de carnada- además de un “montón de leña” para cocinar un rico pescado; con esto nos la pasábamos más que satisfechos.

Cómo han cambiado las “tiempos”, diríamos aquellos que hemos vivido en siglos diferentes; ahora el “consumismo” nos ha “consumido”.

Ls nuevas generaciones requieren de algo más sofisticado o de “moda”, tienen que planear unas “súper” vacaciones con un “súper” guardarropas de marca en un “súper” transporte de lujo en un”súper” hotel de más de cinco estrellas con un “súper” protector solar factor arriba de 30 o más, y con el mejor “súper” perfume de su artista favorito.

Además visitar los destinos más “TOP TEN”, es decir entre los 10 mejores, pasear en yates y cuatrimotoscon un lenguaje de “Súper”. En pocas palabras, las personas “tienen que invertir el dinero que no tienen, para comprar cosas que no necesitan, para impresionar a personas que ni conocen y que ni se interesan en ellos”.

A esto le llamamos estadísticamente “moda”; con esto relativamente “tiramos” el dinero que hemos obtenido con nuestro trabajo y que podríamos considerar invertir para un mejor destino familiar, personal o emprender algún proyecto.

Ante este panorama, la sugerencia es saber invertir mejor, siendo auténticos, aprendiendo a viajar ligero en compañía de los que amas.