El Quijote Empresarial

¡Correcaminos, Beep, Beep!

A pesar de todo, se aprobó como de rayo la iniciativa de la reforma hacendaria; tal parece que nuestros representantes legisladores en la Cámara de Diputados, fueron más rápidos que en la serie de animación de la compañía Warner Brothers y sus personajes principales, El Coyote y el Correcaminos.

Aunque se realizaron diversas actividades por todo el país, hubo infinidad de eventos en donde se invitaron a los legisladores de todas las bancadas -que por cierto brillaron muchos por su ausencia- cuando estos contaban con una oportunidad quizás la “única” que tendrán de interactuar con “la sociedad” durante su periodo, ya que solo cuando están en campañas se dejan ver, los ciudadanos normalmente ya lo entendemos como algo muy normal y tradicional que esto ocurra.

En estos foros se dieron a conocer todos los pormenores de la iniciativa de reforma hacendaria presentada por el Ejecutivo, participando los diversos sectores empresariales y la sociedad civil, se presentaron estudios de investigación hechos por expertos en la materia, en donde se anunciaba que dicha reforma no ayudaba a México a contar con una economía sostenida, así como la incentivación a la inversión y el empleo y por supuesto que no mejoraba la economía de todos los mexicanos; pues aún así la APROBARON.

Es una tristeza que aunque los diputados “VEAN y OIGAN” por parte de la sociedad civil que no va por ahí, no voltean al menos a dialogar cuál es la razón y el estudio que ellos tienen para sostener que “SÍ” es la “BUENA”, porque hasta ahora no nos han “COMUNICADO” a los ciudadanos cuáles van a ser los beneficios directos y cuánto “DINERO” de esa recaudación se quedará en las regiones de nuestro país.

Es increíble lo que observamos, al estar sentado frente al televisor en el Canal del Congreso, cuando se estaban presentando las diversas inconformidades por parte de los diputados que rechazaban la reforma, como los que estaban a favor que se aprobara, se encontraban distraídos, comiendo, de pie, hablando seguramente de otras cosas, porque no escuchaban a su compañero fiputado los argumentos que les externaba; y cuando se realizaba la votación para que se discutiera algún punto de la reforma, estas fueron rechazadas y por lo tanto aprobadas.

Ahora, ¿qué rol jugarán los senadores?, ¿tendrán la misma rapidez, o estos sí llevarán por un camino razonado esta iniciativa? Recordemos que en la antigüedad significaban “asamblea de personas notables, que por su edad y su origen contaban con grandes conocimientos, los cuales contribuirían a llevar grandes beneficios de progreso y bienestar a la sociedad”.

Ojala así sea por el “BIEN” de México.