Emprendiendo con sentido humano

Calidez en el servicio como clave en la venta

Con mayor frecuencia es posible identificar que las empresas están buscando ofrecer a sus clientes elementos diferenciadores que permitan que el producto o el servicio que venden sea apreciado por encima de otros productos o servicios que sus competidores llevan al mercado.

A través del tiempo, las experiencias positivas de compra han cobrado importancia como elementos diferenciadores que atraen e incluso permiten retener a los clientes de una empresa.

Las experiencias positivas  que una empresa desarrolla para los clientes en sus esfuerzos de comunicación, promoción y venta ofrecen un reto al intelecto y a los sentimientos de los clientes mismos o de los consumidores, atrayendo los sentidos de éstos y distinguiéndose de los esfuerzos realizados por otras empresas, marcas o productos –que al usar esfuerzos tradicionales de comercialización, no involucran experiencias.

Existen innumerables experiencias positivas a crear como forma de diferenciación. Una de ellas consiste en ofrecer un servicio cálido asociado al producto o servicio que se comercializa. La calidez en el servicio ha probado generar experiencias diferenciadoras altamente apreciadas por los clientes.

Entre los efectos positivos asociados a la calidez en el servicio están el hacer que el cliente y el consumidor se sientan reconocidos, recordados, bienvenidos, comprendidos, importantes, apreciados, respetados, seguros, ayudados, apoyados y atendidos a tiempo. ¿Ha experimentado las sensaciones arriba descritas al recibir un servicio con cortesía y amabilidad? ¿Siente que han pensando en usted como el elemento clave del proceso de atención? ¿Estaría usted dispuesto a recomendar positivamente a la empresa frente a sus amigos y conocidos? ¿Desearía volver a un lugar en el que ha podido tener experiencias positivas de compra? Sin duda, la calidez en el servicio permite que los clientes perciban positivamente a su empresa, a sus colaboradores y a los productos o servicios que ofrece.

Las experiencias positivas alejan en los clientes y consumidores la percepción de que los esfuerzos de mercado son invasivos; las empresas transforman estas experiencias en oportunidades para que los clientes puedan relacionarse positivamente con la ellas y con sus colaboradores, dado que ofrecen una ventaja competitiva importante.