Opinión

El voto en la democracia: ¿Por qué es importante votar?

Nuestro país a pesar de ser joven en la operación de procesos electorales con un instituto autónomo, ha transitado una década y media en la cual la sociedad ha ido aumentando su poder de participación y sobre todo, se ha vuelto un visor crítico que demuestra su opinión sobre los procesos electorales.

El término democracia es uno que en apariencia es sencillo de entender y de aplicar pero, que en realidad es más complejo de lo que pensamos. En general podemos decir que el sistema democrático de un país es igual a su proceso electoral. Así, cuando decimos que un país sigue esta forma de gobierno es que todos sus habitantes tienen el derecho a participar de manera libre y sin presiones para elegir a sus representantes, de ahí que si esto es cierto se entienda que la legitimidad del gobierno está representada por el sistema electoral.

Bajo esta perspectiva el voto se vuelve la pieza clave de todo sistema democrático y, aunque no es el único elemento que debe distinguirlo porque la democracia es mucho más que el simple ejercicio de votar, la importancia de este acto es que está directamente relacionado con la capacidad de las instituciones políticas y sociales para, por un lado, articular y agregar intereses y, por otro, regular y resolver los conflictos entre ellos. Dichas características hacen que se puedan lograr consensos y comprender que en una democracia se hace la voluntad de las mayorías y no la de intereses individuales.

En este entendido sabemos que las instituciones son un factor fundamental para que las personas ejerzan su derecho a elegir a sus representantes legitimando al mismo tiempo la idea de gobierno que ellos representan.

Nuestro país a pesar de ser joven en la operación de procesos electorales con un instituto autónomo, ha transitado una década y media en la cual la sociedad ha ido aumentando su poder de participación y sobre todo, se ha vuelto un visor crítico que demuestra su opinión sobre los procesos electorales de forma clara a través de su participación de los mismos. Y si bien las últimas votaciones presidenciales fueron de las de más alta participación con más del 63% de los votantes ejerciendo su derecho, el modelo de inicio de organizar y legitimar elecciones se había desgastado y esto se reflejaba en las bajas tasas de participación en procesos locales y federales, lo que de no atenderse podría convertirse en un problema mayor a nuestra sociedad.

Por tanto, como mencionábamos, si es cierto que la democracia no es sinónimo simplemente de votar, si la legitimación del gobierno y las instituciones que nos definen como sociedad están en función de este derecho y su ejercicio, de ahí que sea importante el voto y asegurar que se logre la máxima participación de los que pueden ejercer el derecho.

La reforma político electoral implementada por el Gobierno de la República que encabeza el Presidente Peña, busca asegurar este derecho a través de avalar a la institución encargada de llevar a cabo las elecciones, asegurando que estas se lleven de manera transparente y garantizando que los resultados sean el reflejo de la decisión de los electores.

Estamos a punto de realizar la primera jornada electoral bajo este nuevo esquema planteado por dicha reforma y el presidente ha enviado un mensaje a la nación donde señala que con nuevas autoridades electorales y reglas más estrictas, estos comicios serán los más fiscalizados y transparentes de nuestra democracia además de que, en estas elecciones por primera vez, habrá candidaturas independientes e igual número de mujeres y hombres competirán para ser representantes populares.

“La democracia es diálogo y debate; es contraste de ideas y proyectos. México es una democracia con una ciudadanía cada vez más activa y participativa”; nos corresponderá a los electores evaluar cada una de las propuestas políticas y ejercer nuestro derecho a elegir lo que mejor nos parezca.