Opinión

Para salvar a México y la caída del Chapo

Es necesario un gran trabajo que permita cambiar percepciones, y que haga que lo que ven en nosotros en el extranjero, se palpe por la gran mayoría de nuestro pueblo. Sin duda, que la captura, por fin, del "Chapo" Guzmán, es señal inequívoca que el arreglo de la casa es profundo y va en serio.

Hay una casa enorme, hermosa y habitada por gente noble y trabajadora. Esta imagen perfecta se ve amenazada porque esa gran casa tiene fallas estructurales en sus cimientos, algunos de los que la habitan se dedican a la mala vida y los que obtienen buenos ingresos, no aportan lo necesario para el mantenimiento de la misma casa. En fin, lo que pudiera ser perfecto empieza a complicarse. Administradores de esa casa pasan y no se atreven a hacer los arreglos necesarios a sabiendas que no atender las fallas estructurales a la larga pueden llevar a que se caiga. Pero saben que los arreglos traerán molestias a los inquilinos y evitan hacer ruido y polvo para que no hablen mal de ellos. Pero eso un día cambia, llega un administrador que desde el primer día llama a los vecinos más inquietos y les pide su apoyo para arreglar toda la casa. Ellos, a su modo, aceptan y empiezan a hacer trabajos estructurales que a muchos empiezan a molestar. Hay mucho movimiento y la casa se empieza a transformar. Los muros se refuerzan, los cimientos igual con unas zapatas, ya se ve más forma, pero al mismo tiempo el administrador empieza a poner orden en las habitaciones más revueltas para hacer que todos contribuyan a la mejoría del hogar común y amenazar con expulsar a los que no se disciplinen, redistribuye los gastos, manda a los niños a estudiar, etcétera. Los cambios tendrán que ser más profundos para que todos tengan mejores condiciones en ese inmueble. Después de fortalecer pisos, cimientos, muros, habrá que pintar, redecorar, cambiar mobiliario, muchas cosas porque todo se había dejado. Muchos de los inquilinos están contentos con los cambios y se unen al trabajo, otros están escépticos y no creen y les disgusta lo que van a tener que pagar, otros están en contra y juran que harán todo lo posible para regresar a las condiciones de antes, aunque sea un riesgo latente que la casa se pueda caer. Los vecinos felicitan al administrador y ven con buenos ojos los cambios considerando que es la manera correcta de resolver los problemas en la casa.

Esta simple metáfora trata de dar a entender lo que es México en este momento. Un hogar común que necesitaba una profunda remodelación. Esto se dio en una primera fase, la más difícil en términos de la profundidad de los cambios planteados, pero que deberá complementarse con el trabajo del presente 2014 –el marco de las leyes secundarias- igual de trascendental. En este escenario resalta la bipolaridad de las reacciones nacionales-internacionales. Por una parte, el recuento de los daños nos habla de una imagen presidencial dañada y la cual se trabaja para reconstruir en base a los resultados que se están impulsando día a día, pero que en este momento se encuentran en la zona de incertidumbre para la población. Al mismo tiempo, en el exterior crece el reconocimiento de actores internacionales por la vocación reformadora del presidente Enrique Peña Nieto y el futuro promisorio que puede significar esto para los mexicanos. Este contraste de visiones deberá significar que el presidente y su equipo tienen que reforzar el trabajo que permita al mexicano palpar qué beneficios le traerá las reformas aprobadas y que de lo que se habla en el extranjero es una potencial realidad. Pero además, existe una fuerte contra campaña de golpeteo y descredito por sectores tanto bien intencionados como los que solo llevan agua para su molino. Abunda una fuerte corriente que en medios y redes sociales buscan minimizar, satanizar y hasta ridiculizar el enorme esfuerzo que realiza el gobierno de la República para mejorar la casa. Hay una gran libertad de expresión, cosa que en sí misma es digna de festejar. Y gran parte de la crítica puede ser tomada en cuenta para mejorar la actividad gubernamental. Pero hay otra corriente que ataca por atacar y muchas veces sin fundamento. Por ejemplo, una de las revistas más prestigiadas del mundo TIME dedica esta semana su portada a México y al presidente, bajo el título "Salvando a México". La revista dedica un artículo escrito por su redactor en jefe, Michael Crowley, en donde expone la visión del presidente y los secretarios Videgaray y Osorio Chong, para tener optimismo en el futuro mexicano. El mismo artículo contrasta esta óptica con la opinión que se tenía de nuestro país en los Estados Unidos hace cinco años, que era muy negativa, pero a la par, señala los grandes pendientes en materia de narcotráfico e inseguridad que prevalecen aún. Es decir, es un artículo objetivo de uno de los principales articulistas norteamericanos, en uno de los principales medios de comunicación del mundo. Y en México esto ofendió a muchas sensibilidades y acusan a TIME de ser una revista poco sería sin haber leído el artículo ni valorado su contenido. ¿No son increíbles las reacciones viscerales en el México Moderno? Conclusión: Es necesario un gran trabajo que permita cambiar percepciones, y que haga que lo que ven en nosotros en el extranjero, se palpe por la gran mayoría de nuestro pueblo. Sin duda, que la captura, por fin, del "Chapo" Guzmán, es señal inequívoca que el arreglo de la casa es profundo y va en serio.