Opinión

Un 10 de mayo para revalorar a la mujer

El papel de madre que tiene la mujer se vuelve contra ella misma, porque increíblemente todavía existen empleadores que discriminan a las empleadas por, precisamente, ser madres y llegan hasta el extremo de pedir certificados de ingravidez para contratar, lo cual es una violación flagrante a los derechos constitucionales

La construcción de estereotipos dentro de nuestra sociedad ha llevado a acotar los roles que dentro de ésta desempeñan los géneros masculino y femenino, con efectos perniciosos en el desarrollo del conglomerado humano en general. Me explico: en un claro ejemplo de estereotipo vemos que el hombre es el proveedor de la familia y la mujer la encargada del cuidado del hogar. Hoy sabemos perfectamente que esto ha cambiado, pero las secuelas del estereotipo perduran. El papel de madre que tiene la mujer – románticamente idealizado para festejarla los 10 de mayo- muchas veces se vuelve contra ella misma, porque increíblemente todavía existen empleadores que discriminan a las empleadas por, precisamente, ser madres y llegan hasta el extremo de pedir certificados de ingravidez para contratar, lo cual es una violación flagrante a los derechos constitucionales de la mujer.

En el siglo XXI, el rol hombre-proveedor, mujer cuidadora se alteró porque fueron precisamente las féminas las que tuvieron que salir al mercado laboral para completar el ingreso del hogar. Este proceso significó una gran transformación que trastocó las bases sobre las que estaba organizada la sociedad. Pero irónicamente, al cambiar el rol tradicional, esto no modificó el papel del cuidado, ya que según cifras de la CEPAL, las mujeres aportan el 85% del trabajo doméstico y el 15% solo aportan los hombres, esto significa que la mujer asumió la doble carga de aportar al hogar un ingreso pero sin dejar su responsabilidad de vigilar que éste marche bien, convirtiéndose esto en la práctica, en una doble jornada laboral.

La Organización Internacional del Trabajo ha propugnado que esta carga de responsabilidades se redistribuya entre la mujer, la pareja y el Estado. Y de la misma forma, es necesario que las instancias como la Secretaría del Trabajo del gobierno de la República hagan efectivos los derechos de las mujeres en el aspecto laboral, para evitar su discriminación en los centros de trabajo o bien cuando solicitan empleo. En este sentido, es donde en verdad valoraremos el papel de la mujer en esta sociedad moderna tan exigente y tan reclamante. Porque si a alguien podemos calificar de productiva, es a la madre mexicana, que donde sea o como sea, siempre será trabajadora, con o sin remuneración. Pero con mayor razón si es jefa de familia y de ella depende el sostenimiento de su hogar. En el México de hoy, es ya significativo el porcentaje de familias mexicanas que tienen a la cabeza una mujer, sola o no, y que tiene que cumplir con ese doble rol, pero además con la preocupación de ser la única opción para sacar a sus hijos adelante.

Es indispensable reconocer que la madre mexicana ha demostrado su gran capacidad para dar cohesión a la familia, y que parte del cambio de la mujer al trabajar ha afectado a la sociedad. Por eso es necesario revalorar el gran aporte de ellas, para no festejar enfáticamente el 10 de mayo como una fecha emblemática, sino con el diseño de grandes políticas públicas que permitan realmente proteger y fortalecer el nexo familiar, al poner a la mujer en el centro de dichas políticas. Al revalorar el trabajo y el desempeño de las mujeres estaremos replanteando el sentido y concepto de la familia del siglo XXI, el cual yaestá lejos de los arquetipos vetustos con los cuales crecimos.

Por eso es muy importante los señalamientos que hiciera el presidente Enrique Peña Nieto el pasado viernes, al festejar por adelantado a las madres mexicanas en Los Pinos. Ahí expresó varios de los puntos aquí analizados y les recordó que este gobierno es el primero que ha impulsado una perspectiva de género dentro del Plan Nacional de Desarrollo, lo que ha obligado que todo programa o acción que inicie su gobierno, deberá considerar esta línea transversal, es decir, el impulso y beneficio a la mujer, como acciones que disminuyan la desigualdad entre géneros. De igual forma, expuso las acciones que se han desarrollado en estos 16 meses de su mandato, hacia las mujeres y las familias mexicanas, destacando las de políticas social que coordina la SEDESOL y anunció a través de la SEDATU un programa de vivienda a bajo costo para las jefas de familias. En fin, en este festejo el presidente demostró el interés del gobierno por fortalecer los derechos y por ende, el papel de la mujer madre de familia. De las acciones descritas, el gobierno de EPN cumple su aportación, dotando de elementos con los que el Estado absorbe su parte en el cuidado de la familia mexicana.

Y como dijera la secretaria Rosario Robles en el mismo evento: "Nosotras estamos moviendo a México, y eso, es indispensable que se valore y se reconozca".