Opinión

¿Qué es la inclusión financiera?

Esta semana se llevó a cabo el Foro Internacional para la Inclusión Financiera, inaugurado por el presidente Enrique Peña Nieto y con la presencia de la directora general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde. En sus participaciones, valoraron la importancia de la inclusión financiera, así como el papel de ésta en el desarrollo de nuestro país. La directora del FMI se refirió a México como un paladín de la inclusión financiera. De igual forma, el presidente Peña Nieto manifestó en el mensaje con motivo del acto, su completo compromiso para seguir impulsando las medidas necesarias que aceleren el proceso que permita que los servicios financieros estén al alcance de todos y que la Reforma Financiera, recientemente aprobada, permitirá esto.

Pero ¿qué debemos entender entonces por inclusión financiera? Pues ésta no es otra cosa más que la accesibilidad que pueda tener el ciudadano común a servicios bancarios. Es decir, el que una persona no tenga limitaciones para acceder a la banca, sin importar su actividad o lugar de residencia. Hoy en el mundo está muy en boga impulsar esta visión, la ONU la ha retomado e incluso Estados Unidos busca liderar el tema.

Conforme a lo expresado por la Lagarde y por el mismo Peña Nieto, estimular una inclusión más democrática, permite reducir la pobreza y fomenta la creación de empleo, pues la inclusión financiera es un ingrediente clave del crecimiento inclusivo y puede ayudar a cerrar brechas de género y de desigualdad. Pero ampliar el alcance de la inclusión financiera tiene como factores importantes al sector privado, al gobierno y a la sociedad civil ya que debe ser una responsabilidad colectiva.

Ahora bien, no es fácil lograr las metas propuestas por nuestro gobierno, desde el Plan Nacional de Desarrollo. Si bien el marco de reformas permitirá acelerar el proceso –sobre todo si se logra reducir el segmento de población en la informalidad– pero la realidad nos habla que hoy en nuestro país el 60% de la población tiene que usar un mecanismo informal de ahorro debido sobre todo a las barreras para acceder a servicios formales. Sólo el 27 por ciento de los mexicanos adultos tiene acceso al financiamiento formal, frente al 40% promedio de América Latina. El 50% de los municipios con menos de 50 mil habitantes no tiene acceso a sucursales, cajeros automáticos ni corresponsales bancarios.

De manera específica, en el tema de equidad de género, la disponibilidad de acceso a servicios bancarios por parte de las mujeres también es preocupante. A nivel mundial sólo una de cada 5 mil mujeres tiene acceso a herramientas financieras formales y en México menos de la mitad de las mujeres tienen acceso a los mecanismos formales de financiamiento.

Conforme a los especialistas en el tema, las personas de bajos ingresos durante sus vidas ahorran, toman préstamos y realizan pagos. Sin embargo, se necesitan productos adaptados a sus necesidades y entregados de manera responsable para de esta manera proteger a sus familias y mejorar sus vidas. Para que esto suceda es importante llamar la atención sobre estos asuntos tanto humanos como institucionales, empezando por la calidad del acceso, la asequibilidad de los productos, la sostenibilidad del proveedor, y extensión hacia las poblaciones más excluidas. Así se define una visión de la Inclusión Financiera considerándola como el estado en el cual todas las personas que puedan utilizar servicios financieros de calidad tengan acceso a ellos, que estos tengan precios asequibles, sean proveídos de una manera conveniente y con dignidad para con sus clientes. Los servicios financieros son proveídos por una amplia serie de proveedores, la mayoría de estos privados y pueden llegar a todos quienes los puedan utilizar, incluidos las personas discapacitadas, las personas de bajos ingresos, las personas que habitan áreas rurales y otras personas que se encuentran en estado de exclusión.

Por eso es muy alentador que la alta ejecutiva de las finanzas mundiales Lagarde, reconozca el esfuerzo mexicano para avanzar en el tema y que esta línea de acción se suma al conjunto de estrategias desplegadas para impulsar el cambio transformador que México se ha atrevido a iniciar.