Opinión

Los grandes retos del porvenir

Cada nación tiene retos y desafíos que enfrentar. Basta recorrer el globo terráqueo en la actualidad para darnos cuenta que cada problemática nacional o regional se vuelve un reto que de forma inmediata o a mediano plazo tendrá que ser resuelto para permitir la viabilidad del estado en cuestión.

Hoy nuestro vecino del norte se enfrenta a un debate interno político, en el cual es víctima de su sistema bipartidista, que se confronta, evitando su total recuperación económica; que ante temas coyunturales como su deuda interna y su visión de país, secuestra y subyuga a un pueblo norteamericano ansioso ya de percibir el mejoramiento de su economía.

De igual forma, la Unión Europea se debate ante una crisis económica que la ha marcado y que hace reflexionar a sus estados miembros sobre la conveniencia –o no- de seguir juntos, llevándolos a concluir que de todas formas y a pesar de la gravedad de su situación, no queda de otra, ya que ante un mundo cada vez más globalizado, poco podrían hacer por separado para enfrentar a los gigantes comerciales y las potencias emergentes.

Así, los países asiáticos voltean a América como la solución a sus demandas internas, basada en una expansión comercial y el fomento de las alianzas intercontinentales que se vienen fraguando.

En el caso de México, hay multitud de desafíos que enfrentar, muchos los hemos analizado en su contexto. Pero desde el punto de vista de buscar un país incluyente, se podrían identificar tres grandes retos que resolver a la brevedad: incrementar la productividad de la economía mexicana como única forma de lograr un crecimiento económico que permita ir reduciendo las brechas de desigualdad y por ende, disminuir los indicadores de la pobreza; en este mismo sentido, atacar de raíz la pobreza urbana, como método y estrategia para fomentar la cohesión social, la disminución de la violencia e inseguridad así como la creación de nuevas oportunidades y, tercero, atender a la población joven de nuestro país, en la medida que se logre aprovechar el bono demográfico, impactaremos en el mejoramiento de las condiciones generales de la población para crear círculos virtuosos. Es así que será necesario trabajar en el desarrollo de políticas públicas orientadas a atender de manera transversal e integral en todos ordenes de gobierno la atención de estos temas, claro sin descuidar los demás frentes en que se da la batalla y cuya finalidad es alcanzar las metas que ha propuesto el presidente Peña: ser un país próspero, incluyente, con educación con calidad, que tenga responsabilidad global y que viva en paz.

Y a esto hizo alusión el presidente, el pasado viernes, en un importante foro celebrado en nuestro país, sobre Políticas Públicas de Empleo y Protección Social, convocado a nivel internacional por la Secretaría de Trabajo y Previsión Social. En este espacio y ante la presencia del director de la OIT, el secretario general de la OCDE, el rector Narro de la UNAM y ministros del trabajo del continente, se realizaron reflexiones profundas sobre los grandes retos de nuestro país para lograr la meta de ser un país próspero. Por ejemplo, se analizó que los mexicanos somos de los que más trabajamos dentro de los países de la OCDE pero de los menos remunerados.

Algo anda muy mal y se resume en falta de productividad. De igual forma se contrastó que México es uno de los países con menor desempleo –el cuarto entre las naciones afiliadas a la OCDE– pero son más de 2.7 millones de mexicanos desempleados y sin tomar en cuenta las altísimas tasas de los integrados al sector informal, lo que se convierte en una situación inaceptable, palabras del mismo presidente.

Coincide EPN que es urgente crear las condiciones para permitir la inserción del mercado laboral de los jóvenes y poder aprovechar con eficacia el alto valor internacional de nuestro bono demográfico. De forma alentadora, anunció en este marco, que hay señales optimistas en la economía porque a pesar de estar en un escenario de desaceleración económica, más de 400,000 personas se ha afiliado al IMSS para salir de la informalidad, atribuyendo esto a la Reforma Laboral alcanzada el año pasado. Ejemplo inequívoco de que el camino de las reformas transformadoras deberá llevar a una mayor productividad, que genere empleos y mayores ingresos para todos, es decir, hay elementos para ver un futuro optimista para los mexicanos.

Al final quedo la frase del rector Narro que Peña Nieto hizo suya en esto acto: "no podemos dejar que mucho sea para pocos y que lo quede sea para cuantos queden. Gran Reflexión.