Opinión

Con Prospera habrá más Oportunidades

Los objetivos fijados por el nuevo Programa Prospera siguen dos líneas básicas para hacer valer los derechos sociales de los más pobres, a saber una es la de la inclusión social y la otra es la de la inclusión económica.

Conforme a uno de los compromisos de campaña de mayor sentido social, esta semana el Señor Presidente de la República, Lic. Enrique Peña Nieto, anunció el cambio del Programa Oportunidades hacía Prospera. En base a un análisis y posterior recomendación de organismos internacionales como el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se hizo saber que si bien el Programa Oportunidades había generado resultados positivos en la atención al problema de la pobreza en nuestro país, éste se convirtió en un mecanismo de contención que no lograba romper el círculo intergeneracional de la pobreza, por lo que era necesario fortalecer sus objetivos a través de un rediseño.

Así, en base a un trabajo coordinado entre la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) a través de la Subsecretaría de Planeación, Prospectiva y Evaluación (SPPE), el Programa Oportunidades, y el Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (BANSEFI), se logró generar una propuesta para cambiar el enfoque del Programa Oportunidades dándole un  matiz productivo, de inclusión económica y con perspectiva regional.

Los objetivos fijados por el nuevo Programa Prospera siguen dos líneas básicas para hacer valer los derechos sociales de los más pobres, a saber una es la de la inclusión social y la otra es la de la inclusión económica.

Dentro de la primera tenemos que el programa busca: Contar con garantía de audienciapara hacer válido el derecho que tienen las familias a ser escuchadas para efectos de mejorar; Centrarse en la familia y fortalecer el tejido social y comunitario; Tener un enfoque de género y promover el liderazgo de las mujeres y; Se ha establecido el trato dignopara garantizar que los servicios que se otorgan a las familias sean de calidad.

Por su parte dentro del segundo eje pretende: La inclusión productiva y financiera como el gran cambio, pues la transferencia monetaria se entiende como una base hacia una mejor calidad de vida; Desarrollar capacidades basadas en corresponsabilidad y; Concebir a los jóvenes  y su desarrollo productivo como el eje del rediseño.

Además, el programa busca tener un componente institucional transversal cuyo fin será: Articular esfuerzosy mejorar la coordinación interinstitucional y; Evaluar permanente el programa y fortalecer prácticas de mejora. Las primeras acciones que podemos resaltar de este cambio se verán reflejadas en:

i) Cobertura ya que se espera pasar de 6.1 millones de familias beneficiarias a 6.5 millones en 2018; ii) Educacióndonde se generarán 23 mil Becas de educación superior como mínimo; se tendrán becas de educación técnica, no escolarizada y de formación para el trabajo y; becas para personas con discapacidad; iii) Saluddonde se ampliará el Catálogo Universal de Servicios de Salud que pasará de 13 a 27 intervenciones; se buscará una afiliación efectiva al Seguro Popular y al Seguro Médico Siglo XXI y; se impulsaran acciones para la planificación familiar y prevención del embarazo adolescente; iv) Alimentaciónya que se ampliara el abasto de leche LICONSA; habrá nuevos suplementos alimenticios para mujeres embarazadas, en lactancia y niños de 6 a 59 meses; se asesorará con una consejería especializada en nutrición; y se equiparan las unidades médicas para medir talla y peso; v) Inclusión económica al dar prioridad a los beneficiarios para vincularlos a Programas Productivos Sociales de diferentes  dependencias e; vi) Inclusión financiera al ofrecer herramientasadicionales que permitan verdaderamente reducir la brecha de inserción a servicios financieros con acciones de fomento del ahorro, acceso al crédito, seguros y asesoría especializada en educación financiera.

Así, en virtud del reto que el Gobierno de la República asumió para combatir el hambre y la pobreza, la integración del Programa Oportunidades a la Política Social de Nueva Generación generó un cambio de visión en el mismo para ser un programa integral de opciones productivas para los beneficiarios dejando atrás el simple esquema asistencial que, como se señaló contuvo a la pobreza pero no permitió generar mecanismos para abandonarla. Con el nuevo programa Prospera se espera poder romper el círculo vicioso de la Pobreza en México.