Opinión

Posibles efectos de la caída del precio del petróleo

La caída en los precios de petróleo y la apreciación del dólar frente al peso son malas noticias para nuestra economía, dado que dependemos de esto para sostener el gasto de gobierno.

Desde hace unos días los mercados mundiales están observando como el precio del petróleo ha venido en picada.

Para una economía como la nuestra estas no son las mejores noticias dada la dependencia que tenemos de este bien para sustentar el gasto gubernamental. A la par de esto también observamos que el dólar se está apreciando frente al peso.

Ambos sucesos pondrán mucha presión en las finanzas públicas de seguir esta tendencia.

Está claro que cada vez son más frecuentes los hechos exógenos que inciden fuertemente en las decisiones que como país debemos tomar, la globalización de los mercados hace cada vez más vulnerables a los gobiernos locales en materia económica. Si bien el panorama con estas tendencias no se nota halagüeño, no todo es negativo ante estas decisiones.

El gobierno que encabeza el Presidente Peña ha demostrado que ante los retos que enfrentamos las medidas para afrontarlos han sido las correctas.

Si bien muchos analistas coinciden en que el Gobierno Federal deberá realizar un análisis exhaustivo para reestructurar el gasto e impulsar el crecimiento económico, hoy tenemos una reforma energética que va a atraer inversiones que ayudarán a compensar a los ingresos petroleros.

Por otro lado la revalorización del dólar frente al peso puede impulsar el sector exportador de nuestro país a la vez que nos hace pensar en el mercado interno que tan necesario es desarrollar. Un estudio de Banorte-IXE señala que “mientras que las exportaciones solían representar menos del 10 por ciento del PIB a principios de los noventa, hoy en día éstas representan casi el 30 por ciento. Adicionalmente, el 80 por ciento de las exportaciones mexicanas son manufactureras.

Como resultado, la producción de petróleo crudo y productos relacionados con el mismo sólo representan menos del 6 por ciento del PIB, y a las exportaciones de petróleo crudo representan sólo el 13 por ciento de las exportaciones totales”.

En este sentido, las anunciadas zonas especiales de desarrollo económico pueden verse como un modelo para fortalecer cadenas de valor regionales que permitan impulsar el crecimiento económico de nuestro país.

Algo importante es que, la caída del costo del principal energético mundial podría generar una menor presión inflacionaria, lo que ayudaría a los bolsillos de los mexicanos, ya que generaría menor presión a todos los productos que están involucrados con el combustible, la gasolina y el diésel. En fin, si bien tenemos un panorama que pudiera verse muy negativo, también tenemos argumentos para decir que debemos seguir trabajando en las líneas de gobierno dibujadas por nuestro Presidente.

Debemos recordar que los menores precios del petróleo siempre han ayudado a impulsar el consumo privado en los Estados Unidos lo que se traduce en una actividad económica más dinámica quea su vez se ve reflejada, casi siempre, en mayores tasas de crecimiento para México y mayores ingresos fiscales no petroleros para el gobierno, lo cual también ayuda a hacer frente a los menores precios del petróleo.