Opinión

Política Pública de Desarrollo Regional

A pesar de la grandeza y diversidad de nuestro territorio, las políticas nacionales de atención regional no han logrado incidir, como se espera de ellas, en el desarrollo. Muchos han sido los factores que se considera condicionan este resultado pero quizá podríamos resaltar dos desde nuestra perspectiva: el sistema de gobierno configurado en tres órdenes dentro de los cuales no se contempla uno regional; y la falta de articulación entre estos mismos niveles de gobierno.

Así, la cuestión regional ha sido uno de los grandes temas pendientes sin embargo, todo indica que no por más tiempo. Esta semana el gobierno de la República ha dado un gran paso para hacer que el desarrollo regional sea lo que esperamos.

A través de la Sedatu se llevó a cabo en nuestro país la Reunión Intermedia Anual de la Red Latinoamericana de Políticas Públicas de Desarrollo Regional, misma que contó con la presencia de actores internacionales con vasta trayectoria en el tema regional como son la Unión Europea, la OCDE, la CEPAL y diversos gobiernos de América Latina.

Las experiencias  de estos actores son de gran importancia para delinear una política de desarrollo regional que involucre a todos los niveles de gobierno en el territorio y sea funcional.

La trascendencia más grande de este evento tiene que ver con la presentación por parte de Sedatu de los Programas Regionales –Norte, Centro y Sur-Sureste – y por parte de la OCDE, a petición de la Sedesol, del Diagnóstico de Desarrollo Regional en México, con lo cual se da el banderazo inicial a esta nueva visión del desarrollo. Vincular por un lado, una estrategia enfocada a la especialización sectorial con el objetivo de impulsar la competitividad en las grandes regiones del país y por el otro, una que permita invertir esta visión y tome en cuenta de abajo hacia arriba las capacidades de los individuos para insertarse productivamente al mercado, generará no sólo un desarrollo más equilibrado sino que abonará a regenerar la cohesión social que el crecimiento desigual ha dejado en nuestro país.

Las dudas de cómo las grandes reformas estructurales que inició el gobierno Enrique Peña Nieto beneficiarán a todos los sectores poblacionales de México, parecen disiparse con este nuevo esquema de desarrollo que deja de lado los límites geográficos para buscar la vinculación de los diferentes órdenes de gobierno a través de definir diferentes ámbitos de acción territorial llamados regiones.