Opinión

El PEF, motor del desarrollo

Los ajustes programados al presupuesto social por la baja en los precios del petróleo muestran que los objetivos planteados se continúan y refuerzan a pesar de las adversidades que la economía global presente.

Como cada año, el mes de noviembre es uno de los más importantes para todos los mexicanos ya que se lleva a cabo la propuesta y discusión de lo que se conoce como el Presupuestos de Egresos de la Federación (PEF).

Palabras más palabras menos el PEF es el dinero que el Gobierno Federal destinará a gasto para cumplir sus compromisos de provisión de servicios a la sociedad que sirve. De todos es sabido que nuestro país es altamente dependiente de su renta petrolera y por tanto el presupuesto depende en mucho del precio que el mercado mundial fije a este insumo.

En días anteriores se supo que los precios del petróleo proyectados para el año entrante estaban por debajo de lo esperado, de 81 se pasó a un estimado de 79 dólares por barril, esto generó un ajuste del gasto a la baja de más de 8 mil 300 millones de pesos.

Bajo este contexto el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación presentado por la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados contempla un gasto neto total de 4.69 billones de pesos, lo que equivale a un incremento nominal de 5.09% respecto al PEF 2014.

Por su parte, el proyecto de presupuesto del Ramo 20 para ser ejercido por la Secretaría de Desarrollo Social durante 2015, presenta un monto de 114 mil 504.009 millones de pesos (3 mil 293 millones de pesos más que en 2014); lo anterior representa un incremento nominal de 2.96% para el ejercicio 2015.

En términos reales este aumento implica que con la aprobación del presupuesto, el gasto social para el año entrante no tendrá una variación importante respecto a este 2014 y quizá, el mismo panorama se vislumbre para todas las áreas de la Administración Pública Federal.

Si bien este escenario de entrada no se vislumbra positivo para el cumplimiento de los objetivos en términos de pobreza y abatimiento de carencias, ya que se tendrán que ajustar los programas a un gasto igual al ejercido este año, no podemos pensar que esto es un problema para nuestro país en términos sociales.

El Gobierno de la República que encabeza el presidente Enrique Peña Nieto, ha dado pasos firmes para que estas contracciones del gasto no se hagan sentir en los más necesitados.

Los cambios propuestos en el nuevo programa Prospera, que ya hemos comentado, así como la Cruzada Nacional Contra el Hambre (CNCH), son una muestra de que se ha blindado a la población más vulnerable a estos cambios presupuestales.

Así, por mencionar un dato, debemos decir que se ha propuesto para el año entrante que uno de los programas más emblemáticos y nobles de la CNCH, Comedores Comunitarios, pase de mil 555.50 millones de pesos que tenía en el PEF 2014 a 3 mil 055.50 millones en el PEF 2015, es decir duplique su presupuesto.

El problema de la pobreza y el abatimiento de carencias no es uno de corto plazo, pero este Gobierno entendió que, en su justa dimensión, había dentro de estos mismos problemas de distintos grados de necesidad y se propuso como objetivo principal la gran tarea de abatir el hambre en nuestro país.

Los ajustes programados al presupuesto social por la baja en los precios del petróleo muestran que los objetivos planteados se continúan y refuerzan a pesar de las adversidades que la economía global presente.

Seguimos moviendo a México.