Opinión

México solidario

El país cuenta con su propia Agencia para la Cooperación Internacional para el Desarrollo, la que es un medio para superar la pobreza y reducir las brechas de desigualdad que prevalecen entre las naciones; México se ubica como un país de renta media, lo que le implica que debe proporcionar mayor asistencia técnica y económica a los países de menores ingresos.

Desde aquí un adiós al ya eterno y universal Gabriel García Márquez.

El pasado martes en la Ciudad de México, el presidente Enrique Peña Nieto inauguró la Primera Reunión de Alto Nivel de la Alianza Global para la Cooperación Eficaz al Desarrollo. Evento de gran trascendencia ya que delinea un resumen del estatus de la humanidad en su lucha por erradicar enemigos comunes, principalmente, el hambre, enfermedades y la muerte materno-infantil.

En sendos discursos, los más altos oficiales de la ONU, la OCDE y en general de quienes coordinan estos esfuerzos, ejemplificaron la manera en que se vienen colegiando esfuerzos para ir disminuyendo los flagelos, a través de metas comunes, los llamados Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Se reconocieron avances, por ejemplo, José Ángel Gurría destacó que en México 500 mil personas han salido de la pobreza extrema conforme a la última medición del Coneval, pero todos coincidieron que son demasiados los retos que faltan por resolver. Basta mencionar que nuestro país alcanzará un 84 por ciento de cumplimiento de los ODM teniendo tareas pendientes que lograr en materias muy específicas.

En su mensaje, el presidente Enrique Peña Nieto destacó la gran participación que ha tenido nuestra nación en este esfuerzo conjunto. Se refirió a que somos un país solidario y generoso que ha hecho de la cooperación y colaboración económica, la asistencia humanitaria y el esfuerzo compartido por un mundo mejor, un testimonio claro de su responsabilidad global.

Hay que resaltar que México cuenta con su propia Agencia para la Cooperación Internacional para el Desarrollo, la que es un medio para superar la pobreza y reducir las brechas de desigualdad que prevalecen entre las naciones. Es necesario recordar que México se ubica como un país de renta media, lo que le implica ya no ser tan favorecido para recibir recursos de los países más desarrollados pero si, en contario sensum, a proporcionar mayor asistencia técnica y económica a los países de menores ingresos.

Precisamente a eso se refería el presidente Peña Nieto al señalar que a la globalización de la economía debe seguirle la globalización de la solidaridad, como medio y fin para coadyuvar en la erradicación de la pobreza, evitar que niños mueran por enfermedades prevenibles y asegurar que las mujeres tengan las mismas oportunidades que los hombres, entre otros objetivos.

De la misma forma, es necesario que las metas del Milenio se replanteen para efectos de definir la Agenda de Desarrollo Post -15, finalidad de esta primera reunión de alto nivel, siguiendo con la serie de foros y eventos multilaterales que dan sentido a esta lucha universal, previa a la conclusión de la Agenda ODM.

El presidente definió tres ejes básicos que delimitan la participación internacional mexicana en este tema: Institucionalización de los principios básicos de la cooperación eficaz del desarrollo; Ampliar y mejorar la calidad de la ayuda internacional y Promover la adopción de una iniciativa global para la inclusión. Al tiempo que anunció que la contribución mexicana a la Agenda para el Desarrollo Post 2015 será proponer se definan metas significativas en las múltiples dimensiones del desarrollo, incluyendo alimentación, educación, ingreso, salud, seguridad social y servicios básicos de la vivienda. Precisamente lo que hoy ocupa la política social de su gobierno.