Opinión

Mejores tiempos para los trabajadores

El presidente Peña Nieto dijo que las reformas atraerán mejores condiciones de vida en tres sentidos; primero, llegarán grandes inversiones al país, generando miles de nuevos empleos; segundo, las empresas tendrán más energía a menor precio; y tercero, se están creando nuevas bases para el desarrollo económico.

En un aniversario más del Día del Trabajo, el presidente Enrique Peña Nieto dio un mensaje bastante esperanzador sobre el futuro de nuestro país y, sobre todo, para las familias de los trabajadores mexicanos. Este mensaje trató de dejar muy en claro el impacto que tendrán las reformas estructurales, sobre todo la energética, y los beneficios que acarreará para crear mejores condiciones de vida para todos.

Veamos, en primer lugar atraerá –la reforma energética- grandes inversiones al país, generando miles de nuevos empleos, tanto en el sector energético como en el resto de la economía. Segundo, las empresas, especialmente las pequeñas y las medianas, tendrán más energía y a menor precio; serán rentables y podrán crecer y contratar más personas. Y tercero, porque con ésta y otras reformas y acciones, como el Programa Nacional de Infraestructura, se están creando nuevas bases para el desarrollo económico. De tal forma, el presidente Peña Nieto enfatizó que la reforma energética permitirá que México crezca más rápido y su economía sea más competitiva a nivel mundial.

En su férrea defensa sobre la importancia de la reforma energética, Peña Nieto destacó el hecho que a través de ésta se fortalecerá la soberanía nacional y se incrementará la seguridad energética del país, al reducir nuestra dependencia del exterior, pues con el nuevo andamiaje legal se podrán explotar en beneficio de los mexicanos, los abundantes yacimientos de hidrocarburos a los que hasta ahora, no se tiene acceso. Todo esto esto debe redundar en un cambio favorable para los trabajadores mexicanos para que nuestra competitividad ya no se base en salarios bajos sino en factores como la disponibilidad de energéticos, una mayor cobertura y calidad de nuestra infraestructura, el talento de nuestros jóvenes, más investigación y desarrollo, así como la creciente productividad de nuestros trabajadores.

En otras palabras, la necesidad de transformar e impulsar el desarrollo nacional, pasa forzosamente a tener éxito en la aprobación de las leyes secundarias que reglamenten las grandes reformas estructurales. Si bien fue un gran logro para nuestro país todos los cambios alcanzados el año pasado, el articular las reglamentarias será lo que concrete dicho esfuerzo para empezar a darle ruta a los beneficios tan esperados por el pueblo mexicano. Resultó preocupante que en este período que pasó se empantanaron en ambas cámaras legislativas la obtención de acuerdos para que fueran aprobadas las legislaciones reglamentarias. Esto obligó a periodos extraordinarios para su análisis, discusión y eventual aprobación.

Ahora bien, realmente es urgente alcanzar acuerdos, ya que el escenario tan optimista que presenta el presidente resulta alcanzable, en un medio plazo, y entre más se tarde la aprobación del marco jurídico, se complicará y se retardará el arribo de inversiones extranjeras que detonen el cambio. Los grandes capitales están a la expectativa y esperan las señales que le den seguridad y confianza para invertir. Tanto en materia energética como de telecomunicaciones es de vital importancia dar forma a una legislación que regule de fondo y que permita la sana competencia a la vez que logre los equilibrios entre los factores de la producción.

Pero tal pareciera a veces que las fuerzas políticas partidistas estén más preocupadas por el futuro político de sus institutos que por el futuro del país. El privilegiar la aprobación de las leyes secundarias de la Reforma Político Electoral al resto de las demás nos habla que aún es común entre los partidos las prácticas que les permitan obtener los"equilibrios necesarios" sobre todas las cosas. Estas prácticas retrasan y amenazan la recuperación de la economía mexicana, tan urgente en estos momentos.

El nuevo escenario de nuestro país es con turbulencias, los meses por venir serán decisivos para confirmar las grandes expectativas que confirmen si revive el "Mexican Moment" o hay que esperar a que PAN y PRD diriman sus diferencias internas. Por eso es tan oportuno el mensaje de Enrique Peña Nieto del pasado 1 de mayo, en donde, sintetizando, nos promete que vendrán mejores tiempos.