Opinión

Equidad de género, fuente del desarrollo nacional

El Día Internacional de la Mujer debe servir para recordar y reconocer la enorme lucha de las mujeres por la igualdad de derechos ante la ley y ante la sociedad, así como de los retos que, como sociedad, debemos superar para que la fortaleza de las mujeres pueda ser expresada con libertad

Este 8 de marzo se llevó a cabo un aniversario de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer. Como cada año, se revalora, aunque no debiera ser necesario, el papel decisivo que representan las mujeres en el mundo. Las manifestaciones de apoyo a las mujeres van desde poemas que exaltan su valor como proveedoras de vida y de alimento, hasta eventos para difundir la relevancia de la mujer en los ámbitos políticos y económicos y cómo, mediante sus acciones, transforman la dinámica social en el mundo.

Es indudable que el diseño e implementación de políticas públicas debe considerar a las mujeres para poder ser eficaz, bien es cierto que las brechas se han ido cerrando en nuestro país y en el mundo, sin embargo, aún existen retos para el logro de la equidad de género.

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) identificó en el 2012 a 12.3 millones de mujeres con ingreso inferior a la línea de bienestar mínimo, mientras que 11.2 millones de hombres se encontraban en la misma condición. De acuerdo a la misma fuente, 20.2 por ciento de las mujeres tenían rezago educativo, mientras que solamente el 18.4 por ciento de los hombres experimentaba esta carencia social.

El Reporte de Desarrollo Humano 2013, publicado por la ONU, identifica brechas importantes en la participación política de las mujeres, pues tan solo el 36 por ciento de los puestos de representación popular eran ocupados por mujeres.

El Reporte de Desarrollo en el Mundo 2012, publicado por el Banco Mundial, señala que en México las mujeres ganan por cada peso entregado a los hombres, 80 centavos, es decir, 20 por ciento menos que los hombres.

Generar políticas públicas que reduzcan las diferencias de las mujeres con respecto a los hombres en materia de ingreso, participación política, carencias sociales, horas trabajadas y participación en las decisiones de la comunidad, es imperativo por razones de justicia social y de eficacia, ya que sin la participación de la mujer, los esfuerzos institucionales se verán mermados.

Por ello, es adecuado valorar a las mujeres como una fuente de potencial productivo en el que debe invertirse y que debe reconocerse no solamente un día, sino tenerlo presente todo el tiempo. En México, particularmente, es menester apoyar a las mujeres en condiciones de pobreza para que ésta no se transmita a las siguientes generaciones.

También es importante generar mecanismos para que las mujeres cuenten con mayores herramientas para la toma de decisiones dentro del hogar, en las esferas políticas y en los puestos de dirección empresariales.

Lo anterior no será posible sin la participación de los tres órdenes de gobierno, la sociedad civil, las empresas y las propias mujeres. El Día Internacional de la Mujer debe servir para recordar y reconocer la enorme lucha de las mujeres por la igualdad de derechos ante la ley y ante la sociedad, así como de los retos que, como sociedad, debemos superar para que la fortaleza de las mujeres pueda ser expresada con libertad, inspirando el cambio que, como país, queremos ver realizado.