Opinión

Día internacional del trabajo, historia de lucha y derechos laborales

En 1884 la Federación de Trabajadores de los Estados Unidos y Canadá convocó a los trabajadores para exigir una jornada laboral de 8 horas, lo que hasta 1886 tuvo eco con la promulgación de la Ley Ingersoll,  por parte del presidente Andrew Johnson.

El 1°  de mayo se celebra en casi todo el mundo el día internacional del trabajo. Los inicios del siglo XIX marcaron para el mundo la transformación social, económica, tecnológica y política más importante de la historia de la humanidad y de donde, se desprende lo que hoy conocemos como sociedad moderna.

La llamada Revolución Industrial marca el fin de años de producción basada en el trabajo manual o artesanal y en la tracción animal para dar paso, a las máquinas que permiten la producción en masa o industrial y la generación de infraestructura para la movilidad de mercancías y bienes.

La transformación social más importante de la historia humana tiene sentido en esta masificación de la producción y en la generación de nuevas formas de transporte y de comunicación. Esto se observó en el paso de una economía fundamentalmente agrícola a una economía industrial, influyó de sobremanera en la población, que experimentó un rápido crecimiento sobre todo en el ámbito urbano.

Las concentraciones espaciales fueron el entorno adecuado para la comercialización de esta nueva forma de producción ya que por un lado, minimizan costos de traslado y, por otro, generan que la demanda esté concentrada y disponible para el consumo de bienes. Pero el cambio social más importante de nuestra historia no fue del todo pasivo y algunas secuelas de los problemas sociales que se generaron aún permanecen hasta nuestros días. Quizá el más conocido de estos tenga que ver, aún, con las relaciones llamadas obrero patronal.

Si bien las diferencias sociales no son un tema nuevo que surge de la industrialización de la producción, si se observan grandes disparidades en la apropiación de los beneficios de esta entre los dueños de los medios para producir y, entre quienes operan estos y que por tanto sólo reciben una remuneración por su trabajo. Así nacieron nuevos grupos sociales encabezados por lo que se conoce como los proletariados -los trabajadores industriales y campesinos pobres- y la burguesía, dueña de los medios de producción y poseedora de la mayor parte de la renta y el capital.

Esta división social dio pie al desarrollo de problemas sociales y laborales, protestas populares y nuevas ideologías que propugnaban y demandaban una mejora de las condiciones de vida de las clases más desfavorecidas, por la vía del sindicalismo, el socialismo, el anarquismo, o del llamado comunismo.

El principio de la búsqueda de la maximización del rendimiento del capital generó que los beneficios a los trabajadores no fueran vistos como una necesidad para los dueños de la producción, esto terminó por hacer que hubiera un descontento generalizado por las condiciones bajo las cuales se laboraba.

Finalmente en 1884 la Federación de Trabajadores de los Estados Unidos y Canadá convocó a los trabajadores para exigir una jornada laboral de 8 horas, lo que hasta 1886 tuvo eco con la promulgación de la Ley Ingersoll,  por parte del presidente Andrew Johnson, que hacía obligatoria la jornada laboral por la que se luchaba. Sin embargo muchos patrones se resistieron a acatar esta y el 1̊ de mayo hubo una huelga generalizada para presionar al cumplimiento de esta ley.

Con la manifestación de más de 400,000 trabajadores, el paro de más de 5,000 empresas y luchas entre policías y huelguistas, el día 4 de mayo se concluyó el conflicto cuando en un enfrentamiento murieron varios policías por la explosión de una bomba, que nunca se supo cómo llegó ahí, y en contestación se abrió fuego contra los trabajadores lo que hizo que también, muchos murieran.

Se instauro el toque de queda se apagaron las manifestaciones y finalmente el 21 de junio de 1886 se celebró el juicio a 31 trabajadores acusados de ser los iniciadores del conflicto, lo que culminó con la horca de 5 de ellos. Las empresas comenzaron a aceptar la jornada de 8 horas, que fue universalizándose.

En 1889 el congreso en París de la Segunda Internacional (organización formada por los partidos socialistas y laboristas) acordó celebrar el Día del Trabajador el 1° de mayo de cada año.

Los derechos laborales no son un tema concluido en nuestros días, de hecho hay mucha discrepancia de la forma en que se aplican en cada país dependiendo de su filiación y régimen político pero, sin duda, el desarrollo social nos seguirá dando pauta para avanzar en este campo que representa el principio de equidad en esta sociedad “moderna”.