Opinión

Desigualdad: El gran reto

Esta semana el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer que la economía mexicana creció a una tasa del 2.5% en el primer trimestre del año y si bien no es una tasa esperada, es cierto que esta tasa es de las mejores que han presentado.

A partir de la aparición del sistema capitalista como tal en la escena del mundo siempre ha habido dos temas a tratar dentro de las economías mundiales, por un lado el crecimiento económico (nivel macro) y por el otro, la desigualdad (nivel micro) que al parecer es una condición del sistema mencionado. El crecimiento económico es importante porque es la referencia para saber la capacidad que tiene una economía para gastar y así mantener oportunidades de empleo y productividad para su sociedad; mientras que la desigualdad es una medida de concentración de los recursos económicos y puede hacer referencia tanto a habitantes como a unidades geográficas ya sea en el caso de México, municipios o entidades.

En general un bajo crecimiento y una alta desigualdad son condiciones de altas tasas de pobreza aunque puede ser, que aún con buen crecimiento se tenga alta desigualdad y por tanto, también se dé la pobreza en grandes proporciones. A manera de ejemplo podemos decir que los Estados Unidos a pesar de ser considerada la economía más poderosa del mundo por su tamaño y crecimiento a lo largo del tiempo, es una de las economías con mayor tasa de desigualdad, donde el 1% de la población, según el Premio Nobel Stiglitz, concentra la mayoría de los recursos económicos.

Esta semana el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer que la economía mexicana creció a una tasa del 2.5% en el primer trimestre del año y si bien no es una tasa esperada, es cierto que esta tasa es de las mejores que han presentado, en el mismo periodo, otras economías más desarrolladas y que pertenecen a la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). Estos datos muestran que si bien el crecimiento no es el esperado, la economía de nuestro país ha sido de las más dinámicas en un entorno global muy complicado para todas las economías, además es de considerarse que, estamos en un proceso de eliminar la dependencia de los recursos petroleros en las finanzas públicas lo cual, también ha incidido para tener este resultado.

Es importante mencionar que nuestra economía muestra un crecimiento en la demanda interna, particularmente en el consumo, que hizo que tuviéramos un crecimiento del 5.6% en las ventas en este periodo, lo que es superior a periodos similares dese 2012; y también se mostraron aumentos en la inversión fija bruta del 4.6% para el primer bimestre del año.

Esta misma semana, la OCDE ha lanzado sus datos que miden la desigualdad para sus países miembros y la situación de México no es la mejor.

Según esto, México es uno de los países con mayor desigualdad dentro de los países miembros. La desigualdad se mide a partir de lo que se conoce como el Coeficiente de Gini y se considera que los valores de este cercanos a cero son los óptimos, así se dice que tener valores cercanos a 0.30 es de lo mejor que puede alcanzar una economía en términos de normalidad.

Para darnos una idea de la desigualdad en nuestro país podemos decir que actualmente el salario del 10% más rico es casi 31 veces mayor que el del 10% más pobre, esto en términos del Gini implica que estamos muy cercanos al 0.50, lo que se aleja mucho del óptimo.

Así, todo apunta a que si bien las tasas de crecimiento de la economía no son las esperadas para México, existen factores que están incidiendo para esto, pero que estamos con mayor dinamismo que otras economías importantes lo que, nos hace pensar en un futuro positivo para la economía en este sentido.

El problema es que todo apunta a que la desigualdad es algo que debemos empezar a visualizar como el gran reto que tiene nuestro país porque, tal como lo señala la OCDE, “al no atacar las desigualdades los gobiernos cortan el tejido social de sus países y dañan el crecimiento económico a largo plazo”.