Opinión

Buenas noticias en Michoacán

El presidente Enrique Peña Nieto expresó en la semana que concluyó su amplio reconocimiento a la sociedad civil organizada, especialmente a aquellos que decidieron ser parte de las nuevas fuerzas de seguridad en Michoacán, por la coordinación y por la decisión que tomaron de hacer caso al llamado y a la convocatoria del gobierno de la República para ordenar de manera legal su participación como Fuerzas Rurales, en beneficio de la sociedad michoacana.

Peña Nieto hizo referencia a que fue el municipio de Tepalcatepec donde se lanzó un llamado a la sociedad civil para organizarse en grupos de autodefensa hace poco más de un año que se fueron multiplicando, y la respuesta del gobierno de la República fue hacerles un llamado a que se ordenara este esfuerzo ciudadano, dando un cauce institucional y apoyar a quienes, con emoción y, sobre todo, de manera legítima, quisieran ser parte de las fuerzas de seguridad para apoyar a la sociedad michoacana y particularmente la seguridad de Tierra Caliente.

Al encabezar la instalación de la Comisión Cuenca Tierra Caliente-Conagua, y la Caravana por la Salud de la Mujer, el presidente Peña Nieto señaló que a poco más de 100 días de haber comprometido la participación del gobierno de la República para respaldar a los michoacanos, se han venido acreditando avances y resultados en la ruta de generar condiciones de mayor seguridad para Michoacán. Y así lo dejó asentado al comentar que: “el tema más sensible, más sentido entre la sociedad michoacana era el de la inseguridad, y aquí tampoco hemos cantado victoria”, puntualizó.

“Michoacán está de pie; su gente quiere paz y orden, quiere desarrollo y progreso, y aquí estamos, como gobierno, coadyuvando y apoyando este esfuerzo colectivo de los michoacanos”, subrayó y explicó que en el orden estatal se ha establecido coordinación con el gobierno del estado para dar lugar a una fuerza ciudadana, a otro nivel de fuerza, que fortalezca aún más la capacidad institucional en materia de seguridad en el estado. A los michoacanos les expresó: “sepan que tienen en el presidente de la República a un aliado con el que siempre podrán contar en todo momento”.

Y es que en efecto, muy lejos está el país en poder cantar victoria en la terrible lucha contra la inseguridad. El crimen organizado ha penetrado con tanta fuerza como aquel cáncer que invade el organismo. La erradicación definitiva todavía tardará. Pero tal y como lo señalara el secretario de Gobernación en su comparecencia ante el Senado el pasado jueves, se perciben señales de mejoría, al dar a conocer que las tasas de delitos presentan una tendencia a la baja.

Esto es muy importante, aunque como el mismo lo señalara, también existe un preocupante crecimiento en secuestros, por múltiples factores, a lo cual se ha implementado una estrategia de mayor coordinación con entidades y que éstas a su vez, articulan unidades especializadas en la persecución de dicho delito.

Por eso el evento de Michoacán es oportuno y benéfico. Sin echar a volar las campanas al vuelo, se hace un balance de los resultados. Y tanto lo dicho por Osorio Chong en el Senado, como lo expuesto por el presidente Peña, nos hablan de resultados tangibles en el desmantelamiento de las redes criminales, al tiempo que se atiende el mayor reto derivado de la descomposición del principio de autoridad en tierras tarascas: el surgimiento de las autodefensas, como un reclamo legítimo –pero no legal- de la ciudadanía que exige recuperar la paz y seguridad.

El gobierno de la República trabaja sin descanso en cumplir las metas sexenales que se propuso. Este camino no es fácil porque parte de reconstruir mucho de lo heredado por el sexenio anterior. Y es claro que no se trata de echar culpas que justifiquen, pero si dar el contexto, ya que presenciamos un avance inexorable, en que jamás se deber perder de vista que el fin último es transformar verdaderamente a esta nación, y en el camino queremos más buenas noticias como lo logrado hasta el momento en Michoacán.