Las posibilidades del odio

Vernon Subutex 2: ¿De verdad la vida termina a los 50 o mucho antes?

Virginie Despentes ya era una escritora consagrada y muy hija de puta cuando comenzó una trilogía destinada a mostrar el mundo adulto de la Francia actual. En ese sentido podría pensarse que no se trata de un asunto que atraiga a los lectores millennials, pero eso es tan sólo un espejismo pues debería implicarlos ya que la juventud no es eterna y en Europa ya está apretando con más fuerza el asunto del desempleo y las jubilaciones insuficientes.

Algunos de los personajes principales –el protagonista entre ellos- rondan los cincuenta años y muestran cierta pesadumbre por todos los chingadazos que les ha asentado la vida. Vernon Subutex –el centro de la historia- fue propietario durante poco más de 25 años de una reputada tienda de discos, pero la llegada de la era digital y la crisis de la industria discográfica lo llevó a la ruina; jamás pensó que debería de preocuparse por contar con una alternativa de pensión o algo parecido. Vivía apegado a las formas de la cultura rockera de la vieja escuela, pero no cuenta ni con un cadáver bello ni se consumió fugazmente.

De ser un comerciante “común y corriente” y un melómano querido por sus clientes, de un momento a otro se ve convertido en un homeless y con la pretensión de dejarse llevar por la apatía y la desgana –sencillamente se deja arrastrar por la inercia del vagabundo-. Pero siempre fue amigo de Alex Bleach, una súper estrella del rock local que le deja una entrevista póstuma que se convierte en objeto del deseo dado su contenido. Por otro lado, para algunos de sus escasos amigos es algo incomprensible que no ofrezca batalla y se instale en un parque de París a beber, fumar mariguana y matar el tiempo. Tal parece que para sus contemporáneos es algo muy difícil de entender.

Esta segunda entrega arranca cuando uno de sus viejos amigos se repone de una brutal golpiza propinada por unos fascistas al verlo convivir con desarrapados. Por distintas razones, un puñado de interesados en Vernon emprende su búsqueda por toda la ciudad para terminar más involucrados debido a los terribles acontecimientos que se cuentan en la entrevista del rockero, fallecido en extrañas circunstancias -que quisieron hacer pasar por suicidio a causa de sobredosis-.

Es aquí cuando se involucran de lleno una joven veinteañera que se ha convertido al islam radical. La chica –hija de un conservador y laico profesor universitario de origen argelino- descubre que su madre cambió de vida al divorciarse y se convirtió en una actriz porno de tremendo éxito hasta antes de una muerte en similares condiciones a las de Bleach (de quien fue pareja durante un buen tiempo).

De un modo extraño termina por conformarse una pandilla que incluye a yuppies influyentes, jóvenes enrollados e incluso a uno de los agresores arrepentidos. Montan una extraña cofradía que ha llevado a algún periodista europeo a concluir que se trata de una saga que puede pasar por un “Harry Potter para adultos”; pero una en que beben sin límite y el sexo es también un móvil poderoso.

De inicio Vernon Subutex parecía plantear que la vida termina a los cincuenta, pero en su segunda parte se perfilan diversas estrategias de evasión. Parten de sumarse a las sesiones de relajación homeless en el parque para luego acompañar al caído en desgracia en su faceta de Dj -vintage y genial-. Una parte contempla un largo viaje para reinventarse, mientras que la chica que se pasó al Islam y una amiga huyen tras ejecutar un plan de venganza –la hija de la actriz porno decidió reivindicar la muerte de su madre-.

Cada uno de los asistentes al Parque Buttes-Chaumont, al noreste de París, busca –veladamente- la manera de enfrentar al fracaso. A los yuppies el dinero no los ha hecho feliz, los gays no han encontrado amor verdadero y a los involucrados en el mundo de los medios de comunicación y las relaciones públicas los consume el aburrimiento. A todos les sorprende que un desposeído pueda pasarla mejor que todos los demás y es por ello que lo toman como una especie de faro que ilumine la ruta de escape.

Al momento de aparecer la traducción de la segunda parte (que edita Literatura Random House), la prensa española apuntó con precisión que se trata de: “una trilogía que, con un estilo directo y no exento de crudeza, nos ofrece una sátira de la vida actual: la precariedad, la creciente desigualdad, el escapismo narcótico, el desespero colectivo, el egoísmo generalizado y el conservadurismo rampante”, apuntó el periódico La Razón en su sección cultural.

En un momento dado a Xavier, guionista de cine y tv al que el éxito le ha volteado la cara tras un comienzo triunfal, plasma su amargura y repite machaconamente para quejarse: “los musulmanes los masones los judíos las feministas los chinos los alemanes los portugueses los gitanos los protestantes los hijos de los maricas”. Su contraparte –un militante de izquierda- ante tal arranque se concreta en preguntarle: “¿Estás siguiendo tu tratamiento?”.

Virginie Despentes, nacida en 1969, ha escrito a sus anchas; es alguien que ya no tiene nada que probar pues Fóllame (1998) tuvo un éxito impresionante que remató convirtiéndose en película y trayendo cientos de lectores tardíos al libro. Y si a Perras sabias (1998) y Lo bueno de verdad (2001) también les fue muy bien, volvió a dinamitarlo todo con Teoría King Kong (2007), una obra que despertó el odio de las feministas más convencionales. Ella venía de lo más hondo del underground, siempre le gustó lo trash e incluso ejerció la prostitución; determinó escribir lo que le venía en gana y terminó siendo miembro de la prestigiada Academia Goncourt.

A estas alturas, ha aprovechado de la mejor manera ser una celebridad literaria para no perder un ápice de garra e insumisión. Tiene tanto o más punch que antes y ha asestado un duro gancho al hígado de la sociedad francesa –que parece a punto de derrumbarse-.  Nadie parece satisfecho con lo que tiene y las ganas de salir corriendo en pos de una nuevo utopía son más que latentes.

Habrá pronto de completarse una trilogía amarga acerca de una crisis que va más allá de los términos estrictamente económicos. Entretanto, no será fácil que el proyecto Europa siga adelante y ese resentimiento y rencor de los franceses no hace sino evidenciarlo. A la distancia vemos como el estado del bienestar se ha hecho trizas. Vernon Subutex 2 es un retrato preciso y complejo; no en vano Librújula describió a la novela como: “Una manotada en la cara de los nacidos a finales del siglo XX; un reflejo crudo, realista, del aquí y ahora, de la confusión, del tedio, la angustia y aquel estupor que pensábamos que nos íbamos a quitar con la edad adulta”.

Millennials pongan sus barbas a remojar… el resto ya hemos visto la derrota a la cara y le hemos soltado algunos golpes; ¿sabrán batirse en el ring de la vida y no en el mundo virtual?

circozonico@hotmail.com