Las posibilidades del odio

La gente no quiere más parquímetros

Durante esta semana circuló una nota informativa que señalaba la reticencia de parte del Ayuntamiento para dar a conocer los perfiles académicos de las personas que integran el Cabildo municipal. No era de extrañarse, pues la actual administración se ha distinguido por moverse entre la opacidad y las sombras –así les gusta negociar-.

Esperemos que la presión mediática y popular logré que se dé a conocer la formación profesional y experiencia de los miembros de una entidad que ha destacado por su mansedumbre hacia la Presidenta y su nula capacidad analítica y crítica. En modo alguno son un instrumento de contrapeso; todo lo que hacen es seguir la corriente a las iniciativas oficiales y aprobar. ¡Menuda inercia negativa tenemos!

En ese sentido especulo que también sería difícil obtener los datos referentes a sus domicilios y en su caso de la ubicación de sus respectivos negocios o despachos –si es que los tienen-. Porque me pregunto sobre sus sitios de residencia aventurando que ellos no tendrán el menor problema con los nuevos parquímetros; las residenciales de lujo están exentas de tal problemática. También supongo que si se dedican a otras actividades empresariales cuentan con suficientes espacios de estacionamiento para considerarse a salvo de tener que pagar siempre. Ellos tienen una perspectiva muy diferente dado que no les afecta (así como los diputados y el alza de la gasolina –por poner un ejemplo-).

Lastimosamente, hemos permitido a lo largo de los años la existencia de esta clase “divina” que existe en una realidad alterna y para la que los problemas y dificultades de la gente son asuntos de los que no tienen idea –y si los conocen, no les importan-. Ellos viven en esferas doradas y cuentan con personal que les resuelve cualquier incomodidad de tránsito y estacionamiento –entre tantas cosas más-.

La verdad es que celebro la reacción de los habitantes de la Avenida Cuauhtémoc de oponerse a la instalación de parquímetros. NO EXISTE UNA RAZÓN DE PESO PARA QUE LOS COLOQUEN. Lo mismo está sucediendo con personas de la Colonia Periodistas (y un presunto arreglo del que hay que desconfiar; porque –no lo dude- insistirán). En ambos casos ya no estamos en la zona del centro histórico; no hay demanda en exceso de lugares y en un alto porcentaje son zonas dedicadas a la parte habitacional (cierto, hay consultorios y escuelas también).

El problema de los parquímetros no hizo sino evidenciar que el PAN en Pachuca no estaba preparado para dejar de ser oposición. No sabe gobernar y Yoli Tellería está muy mal asesorada y recibe influencia desde varios frentes. Quedó claro que una cosa son las promesas de campaña y que cuando se instalan en la administración pues resulta sencillísimo hacer todo lo contrario. ¿Cómo se sentirán sus votantes? ¿Los miembros del gobierno municipal sólo piensan en el corto plazo? ¿Qué perspectiva de futuro pueden tener el PAN ganándose la antipatía de la gente?

El Gobierno de Pachuca no plantó oposición a la empresa Moviparq –todo lo contrario-. Muy rápido llegaron a un nuevo acuerdo, modificando los ingresos y para tomar tal decisión no consultaron en lo más mínimo el sentir de la gente. ¿Entonces para quién trabajan? ¿De dónde provienen sus salarios? En breve le han dado la espalda a los pachuqueños y dejado en claro que les urgía recabar dinero a toda costa y a partir de una amplia baraja de multas.

Podría parecer que se trata de un problema aislado y que lo que ocurre en la capital de Hidalgo no ha trascendido, pero no es así. Es sencillo darse una vuelta por la red y hallar textos varios en los que se revisa el manejo de los parquímetros en diversos lugares del país. Por ejemplo, en Cuautla, Morelos, fue el INAH quien intervino para su remoción dado que su centro histórico es patrimonio nacional.

Me parece interesante citar un párrafo de un texto publicado por el portal de la Revista Forbes y que lleva el atinado título de Parquímetros: escabroso lucro en la concesión de nuestras calles; escrito por Emmanuel Ameth en el artículo se dice: “También debe considerarse la no criminalización del automovilista ni apreciarse como un mero instrumento de recaudación, pues resulta vergonzoso que, en no pocas ocasiones, las propuestas de las empresas concursantes a obtener la concesión de parquímetros ofrezcan a los ayuntamientos incrementos de hasta 10 veces la recaudación de ingresos, vía multas, por el uso de estos instrumentos, logrando así la aprobación de los cabildos aún en detrimento de los conductores”.

Y es que Pachuca arrastra añejos problemas como el drenaje, la pavimentación de las calles y los baches –cada vez en mayor medida-. Los habitantes están muy molestos con grandes hoyos que se convierten en clásicos de la queja y el humor popular (la memecracia) y hay coladeras que cada temporada de lluvias se transforman en fuentes brotantes que el vox populi conoce al detalle. Existe un reclamo para que se consigan mejoras notables ya que la paciencia de la comunidad se acabó.

No se puede aplicar tabla rasa –existen los contextos específicos- y para el gobierno municipal pareciera que las colonias de la capital del estado presentaran los mismos problemas y condiciones de Polanco y las colonias Juárez, Condesa y Roma de la CDMX –por mencionar tres casos-. De la misma manera podían copiar iniciativas tales como el derecho a que el gobierno pague por los desperfectos ocasionados en los automóviles debido a los baches y coladeras destapadas. Ahora se puede llamar y esperar que llegue el asegurador; seguro que no es un trámite rápido pero si es un avance considerable –depende lo que tarde en llegar y luego en pagar-.

¿Nuestras autoridades pensaran también en cambiar la presidencia municipal o el palacio de gobierno estatal? Probablemente así tenga que venir menos gente al centro. ¿Qué argumentos hay para expandirse a la Periodistas y a calles y avenidas conexas a Cuauhtémoc? ¿Qué opinión tiene del aumento de los parquímetros el Comité Ciudadano de Movilidad y Mejoramiento Urbano –si todavía opera-?

En sí mismo, el asunto de los parquímetros es una estrategia cuando menos debatible y discutible. Se trata de un tema complejo y extenso. Opto por cerrar esta entrega regresando a la publicación de Forbes dado que sirve para insistir en qué si este tipo de iniciativas aportan algún beneficio para la gente: “Debe replantearse la contratación de ciertos consultores en la elaboración de estudios para la implementación de parquímetros, toda vez que hay un claro conflicto de intereses en los mismos, pues suelen ser también intermediarios sobre la adquisición de dichos aparatos. Estas mismas instituciones también han sido contratadas para la elaboración de estudios de movilidad donde, por ejemplo, han destacado por proyecciones desproporcionadas como en el caso de la ciudad de Pachuca, donde la demanda de transporte tipo BRT fue estimada en 150,000 pasajeros diarios (300,000 pasajes), mientras que el uso real del mismo asciende a tan sólo 32,500 pasajeros (65,000 pasajes)”.

Tantos proyectos que se hacen a la ligera y sin fundamentos; entre las ocurrencias y el capricho.

circozonico@hotmail.com