Las posibilidades del odio

El Vive Latino 2016 y la literatura rock

Son ya 17 ediciones de un Festival que se define como Iberoamericano de Cultura Musical; es importante subrayar este concepto pues le da sentido y trasciende a la parte específica de múltiples conciertos sucediéndose unos a otros.  El Vive es un fenómeno complejo que despierta sentimientos encontrados y no pocas polémicas, pero he comprobado lo importante que es para artistas extranjeros. México sigue siendo la plataforma de la industria musical que habla español y un muy importante mercado de desarrollo para los corporativos anglosajones.

El Vive es un parámetro del nivel cualitativo de la música latinoamericana –y no sólo del rock-; un punto de encuentro y convivencia de distintos grupos estéticos de la cultura juvenil. En sí mismo es un fenómeno micro-social que nos permite analizar tendencias y contenidos en cada uno de los elementos que forman parte de un negocio que se sustenta en comercializar una forma de arte. Cierto, la música brinda entretenimiento, pero también ofrece identidad y formas de diferenciación para sus seguidores.

Comenzaré con la combinación del folklore y la psicodelia de dos bandas tapatías: Ampersan y Pumcayó han ampliado la paleta sonora de la escena nacional, reivindican las raíces vernáculas al tiempo que arman una maraña auditiva llena de atmósferas y misterio. Por su parte, las gemelas cubanas de Ibeyi elaboran una especie de trip hop marcado por espléndidas voces y referencias a la cultura yoruba. ¡Del Caribe para el mundo!

Otra grata sorpresa son los norteños de The Chamanas; Ciudad Juárez nos manda a un grupo que combina el rock con ciertas reminiscencias de la música setentera que se transmitía por la radio. Ellos son evidencia que hay buen talento emergente, luego viene la pregunta del motivo por el que carecemos de cabezas de cartel en crecimiento. Veremos que alegan en su favor Porter, que parecían destinados para conquistarlo todo pero su cambio de cantante les ha hecho que tengan que recuperar el tiempo ido.

Cito a otras dos grandes figuras. Vicentico viene ahora en su versión de crooner y no de líder de los Cadillacs (ojalá y sus fans permitan disfrutar el show). Y desde los Balcanes llega Goran Bregovic y su nutrida orquesta llena de instrumentos de viento. Pero la gran fiesta la acapara Café Tacvba y sus varias celebraciones. De entrada, los 20 años del “Avalancha de éxitos” se celebrara siendo tocado de manera íntegra. Y es aquí donde me permito dar un giro al texto.

Desde hace más de un año en la revista Marvin veníamos preparando un libro que ahora ve la luz y debuta a la venta en el Festival. Me emociona saber que ya circula “Café Tacvba. A través de las persianas.  El cuarto título de la colección Rock” para leer reúne a 21 escritores y 21 ilustradores que reinventan el universo temático del grupo de Satélite.

No sólo tengo la fortuna de coordinar la serie sino de participar como autor de uno de los cuentos y alternar con destacados autores que no sólo proceden de México. Hay participantes de Chile, Colombia y Argentina. Precisamente el texto de contraportada lo hace el pampero Humphrey Inzillo, que también presentara la edición argentina del libro de crónicas de Joselo.

Cada uno de estos textos explora diversas situaciones y complejidades del ser humano, teniendo siempre como influencia las canciones de Rubén, Meme, Josélo y Quique. Entre algunos de los colaboradores están Alberto Chimal, Enrique Blanc, Víctor Carrancá, Raquel Castro, Martín Caamaño, Paola Tinoco, Alejandro González Castillo, Lorena Ortiz y Federico Díaz (baterista de Pumcayó).

Y los ilustradores también son de alto nivel. Por las páginas desfilan Cha, Mr. Kone, Quique Ollervides, BEF, Taquitojocoque, Kraken, Cesar Moreno y Salvador Verano, entre otros. A manera de guía literario-musical, Ruben Albarrán, vocalista de Café Tacvba, fue el encargado de escribir el prólogo y epílogo de este libro con su particular perspectiva.

Y si esta obra ya merecía mi entera satisfacción, pues resultó que los tiempos coincidieron y también tendremos a la venta mi primer libro de cuentos. “Satán rechazó mi alma” fue editado por Nitro Press –que dirigen Mauricio Bares y Lilia Barajas-. Se trata de otro acercamiento a la literatura rock y  que puede leerse como si se tratara de una obra musical. Y es que solamente así pueden transformarse las palabras en imágenes vívidas, ponerse en los huesos de personajes como: Sufjan Stevens, Eels, Daniel Johnston, Morrissey, Blur, Radiohead y Lee Ranaldo de Sonic Youth, entre otros.

Tuve suerte de que en esta aventura me acompañara el gran escritor y periodista Enrique Blanc y prepara un texto para el libro en el que dice: “La fascinación que nos despiertan los músicos más singulares, aquellos cuyo compromiso con la creación es intenso, incondicional y punzante, detona esa cosquilla por hacer ficción que mueve a Juan Carlos Hidalgo y cuyo resultado inevitable son esas páginas. Si bien el libro es una suerte de miscelánea literaria donde prosa y poesía colapsan, el cuento es el género que la da corporeidad y unidad a un libro cuya lectura arranca emociones de diversa índole”.

Y el círculo se cierra con una plaquette de 3 poemas ilustrados por el joven talento hidalguense Salvador Verano. Juntos nos acercamos a Bon Iver, Tom Waits y Joe Strummer para rendirles un modesto homenaje. El cuaderno –junto a los otros libros- está disponible en el stand de la revista Marvin.

El Vive Latino también puede ser una celebración de la literatura rock. Ojalá y así sea.

circozonico@hotmail.com