Las posibilidades del odio

Nerón despacha desde la Casa Rule

Ni duda cabe que al realizar ciertas pesquisas en fuentes documentales estas pueden arrojar frases precisas y contundentes: “El reinado de Nerón se asocia comúnmente a la tiranía y la extravagancia”. Se trata de un personaje muy popular dentro de la historia del Imperio Romano y de la humanidad entera, pues buena parte de su maligna celebridad se atribuye a un enorme incendio que devastó buena parte de Roma.

Nerón Claudio César Augusto Germánico nació el año 37 y murió en el 68, apenas concluido su gobierno, que inició en el 54. Para los antiguos cronistas Suetonio y Dion Casio existían datos para sostener la teoría de que fue el propio emperador quien provocó el siniestro con el objetivo de reconstruir la ciudad a su gusto –cosa que a la postre haría-.

Se ha difundido popularmente la idea de que mientras Roma ardía, Nerón estaba cantando el “Iliupersis”. Algunas versiones están encontradas, pero esta es la que se impone. A fin de cuentas se trata del mismo gobernante que mandó ejecutar a su madre –Agripina- y a su hermanastro – Británico-.

Para salir bien librado del incendio buscó un chivo expiatorio –los cristianos-, pero con el tiempo se le vino encima un golpe de estado y un suicidio forzado. Es utilizado como ejemplo de un político que entra en pleno delirio y cuyos desplantes rayan en la locura y lo irracional.

Basta con asomarse a las afueras de la Casa Rule y mirar el plantón de parte de una organización popular para tener un primer vistazo del desorden que impera en la ciudad. Pero el verdadero chasco se presenta al recorrer las inmediaciones de la Plaza Independencia y ver las condiciones en que se encuentra el Reloj de Pachuca.

Puede entenderse que la plancha de la Plaza esté en obra y a mitad del proceso; pero también existen evidencias difundidas en días pasados de parte del Comité del Centro Histórico que documentan el pésimo trato al que fue sometida la cantera del Reloj. Dichas actas y notas se acompañan con fotografías en las que se precisan las afectaciones. No se tuvo el suficiente cuidado, pero ¿qué podía esperarse de alguien al que no le importa obtener los permisos de las autoridades federales correspondientes? Según su estrecho criterio: ¿qué podían aportar los especialistas?

Nerón fue un tirano tratando de imponer sus locuras. ¿Será que Pachuca tiene ahora su versión siglo XXI? Cierto, está en la parte final de su administración, pero mientras tanto ha dado sobradas muestras que se mueve con totalidad impunidad e imponiendo sus propias leyes –más allá de la normatividad existente-. Nadie es capaz de ponerle un alto; tal como ocurría con los Patrones romanos.

El Presidente Municipal colocó en varios puntos de la ciudad esculturas que pueden ser debatibles en su temática y autoría, pero que a todas luces resultan carísimas y superfluas para una ciudad a la que le sobran aspectos básicos por atender. Sigue siendo Bachuca y a sus agujeros ya se les pueden organizar fiestas de cumpleaños. Del drenaje y otros servicios ni hablemos. Nuestras alcantarillas-fuentes brotantes ya son un clásico.

Realizó también una intervención sobre la calle de Guerrero –el corazón comercial de la ciudad- y al terminarla –de inmediato- ya lucía como si tuviera años de antigüedad.

Pero si un gobierno dedicado a la banalidad y el relumbrón no fuera suficiente, Eleazar García se reservó una jugada terrible para la zona centro de Pachuca –y que amenaza extenderse a otras zonas-: los parquímetros.

La gran mayoría de propietarios de negocios a los que solicité opinión se mostraron molestos, incrédulos y fastidiados –por decir lo menos-.

La Ciudad de México recibe un 30% del total del dinero recaudado; algo muy alejado del miserable 10% que la gente que explotará a la capital hidalguense habrá de entregar. ¿Cómo es que se firma un contrato tan paupérrimo en ganancias para Pachuca? ¿Debemos de pensar mal? ¿Se acuerdan cosas por debajo de la mesa? No queda sino apelar a la sabiduría popular: “Piensa mal… y acertarás”.

En México sobran los ejemplos de que la clase política no se suele regir por la honorabilidad, que existen prácticas oscuras que nos llenan de corrupción. ¿Acaso este imperio provinciano no cuenta con algún tipo de tribunos o representantes? Si bien el Alcalde se maneja con total impunidad, necedad y autonomía es porque encuentra las condiciones apropiadas para no tener que rendir cuentas a nadie. No nos andemos por las ramas: el informe es un mero simulacro y una burla.

Pachuca es una ciudad derrotada; un pequeño imperio gobernado por un Nerón renacido. No cuenta con un Cabildo municipal que de verdad enfrente al Presidente. A los diputados locales tampoco les preocupa increparlo. En suma, no hay instancias legales a las que les interese acotar sus acciones y desplantes. Todo es complicidad y cuatachismo.

¿Estarán conscientes los futuros candidatos a la Alcaldía de las condiciones administrativas que van a encontrar? ¿Habrá sanidad y trasparencia financiera para el futuro? ¿Les importará el grado de inconformidad e insatisfacción de los pachuqueños? ¿Acaso la ciudad seguirá mereciendo gobernantes de tan baja estofa?


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