Las posibilidades del odio

Apuntes sobre el Desarrollo urbano de Pachuca

¿Se ha puesto a pensar cuántas veces han arreglado las calles del centro de Pachuca? A estas alturas ya deben ser de las más caras de la historia nacional. ¿En cuántas ocasiones han cambiado el diseño de la Plaza Independencia? Otra inversión reiterada. No olvidemos que apenas venimos de la celebración del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución y allí se realizó una gran inversión.

Recordemos que la única calle de Guerrero que se restauro de acuerdo a los cánones se tuvo que hacer dos veces, pues el entorno de la Plaza Juan C. Doria quedó mal y tuvieron que rehacerlo. Otro dispendio. Se puso de ejemplo ese pequeño tramo para subrayar que el costo del resto de la obra era muy alto. Como nota al calce, señalemos que se retiró la placa original. El municipio hizo una nueva base para la cariátide del primer gobernador y dicho mensaje conmemorativo de la donación nunca regresó a su lugar original.

El caso es que a falta de mayores perspectivas se insiste en trabajar a la parte histórica de la ciudad siempre apoyados en el supuesto dinamismo turístico-económico de la zona, pero veamos. Si ya de por si es muy cuestionable el remozamiento de los edificios que rodean al Reloj Monumental al ser hecha con paneles que no restauran sino únicamente “tapan” lo feo las construcciones. ¿Cuánto van a durar dichos materiales? Eso representará que en el futuro haya que repararlos una vez más.

Bueno, una vez que lo hicieron siguiendo un modelo simplón de arquitectura, luego se les ocurre poner un armatoste feísimo como supuesto mirador y galería pública. Esa mole de metal choca completamente con el estilo de lo que venían haciendo. ¿Conocerán las autoridades municipales el concepto de ruido visual?

Esa “cosa” es un atentado al buen gusto, pero como ya señalamos tendrá un corredor para exhibición de obras de arte, luego entonces, ¿para qué contemplar más galerías en el proyecto de Centro Cultural que se pretende construir debajo del Reloj? ¿Acaso El cuartel del arte, el Foro Efrén Rebolledo y la Galería Leo Acosta no son suficientes?

Pero la parte medular consiste en acotar que el tal mirador está destinado en mayor medida para ser atractivo para turistas. ¿Sabrán las autoridades que la población se ha desplazado hacia el sur, este y oeste de la ciudad? Ese es el asunto con las bibliotecas, deben ser un espacio DE BARRIO cercanos a la gente. No se trata de que haga un esfuerzo extra para toparse con una de ellas sino que la relación sea natural (así sucede en España e Inglaterra, por citar dos ejemplos extranjeros que tanto les gustan a los políticos).

Resulta increíble que no se les pida a los desarrolladores de las nuevas colonias y fraccionamientos que incluyan en el desarrollo urbano jardines, áreas verdes, parques y lugares de esparcimiento lúdico-cultural. En todas los rumbos de nueva creación no se cuenta con opciones de esta naturaleza –las que existen son excepcionales-.

Queda claro que si a las constructoras no se les supervisa siquiera que el ancho de las calles cumpla cabalmente las normas (ahí está el ejemplo de Tulipanes) ni que la pavimentación sea duradera menos les pedirán que contemplen servicios para el ocio creativo y el ejercicio de la inteligencia.

¿Dónde han colocado los centros comerciales los nuevos cines? Ellos saben su negocio y no fallan. La gente se mueve hacia los puntos ancla.

La política pública debería estar enfocada a satisfacer las necesidades de la gente. ¿Acaso un nuevo proyecto cultural no debería estar ubicado en un asentamiento populoso? El arte y su oferta pública debe salir al encuentro de las personas, ubicarse lo más cercano a ellas.

El proyecto del Reloj -¿acaso un nuevo elefante blanco? ¿Nuestra estela de luz?- requeriría de cerrar por cierto tiempo el centro. ¿Y los comerciantes? Me atrevo a pensar en voz alta que habrán realizado minuciosos estudios de factibilidad de suelos, antes de contemplar la creación de más niveles subterráneos. Ojalá y no vayamos a tener una versión local de la Torre de Pisa.

Las ciudades evolucionan, son entidades dinámicas; la administración pública debe adaptarse a los flujos de población y atender sus necesidades. Insistir sobre un sector de la ciudad una y otra vez sólo nos habla de falta de imaginación y perspectiva. ¿Qué les cuesta pensar a futuro? ¿Será muy difícil dar con ideas frescas e innovadoras?