A contrapié

Sin tiempo para colgar teléfonos

Como si tuviera mucho que ocultar, el alcalde de Saltillo, Isidro López Villarreal, puso el grito en el cielo ante supuestas evidencias de que su gobierno municipal es objeto de  espionaje telefónico.
Todo mundo sabe en la capital del Estado que en menos de cinco meses de gobierno, lo único que ha hecho López Villarreal es vacacionar, meter familiares a la nómina y pintar de azul las entradas de la ciudad.
El espionaje siempre ha existido. Se cuenta que en tiempos del ex gobernador Enrique Martínez y Martínez, el mismo mandatario tenía que salirse de su despacho del Palacio Rosa, y alcanzar la calle antes de empezar a tratar asuntos de “alto riesgo”, pues ni él se sentía seguro en ese sentido dentro del edificio. Lo curioso o más bien lo lógico del caso es que mientras Isidro López se queja de espionaje y ya acudió hasta la PGR para presentar una denuncia, en La Laguna ninguno de los cinco alcalde ha siquiera emitido una leve sospecha de están colgados del alambre.
Y es que, por lo menos en el caso de Torreón, cada quien se dedica a su trabajo, atendiendo las instrucciones de su jefe Miguel Angel Riquelme.
Quién puede atreverse siquiera a suponer que un secretario del Ayuntamiento, como Jorge Luis Morán Delgado, ande desatendiendo sus importantes actividades como para ponerse a “colgar” teléfonos. Comisiones de regidores, sesiones de Cabildo, atención a los ciudadanos, proyectos de licitaciones, en suma, toda actividad del Municipio absorben su tiempo.
Es cierto que los nuevos teléfonos, con todo lo inteligentes que puedan ser resultan más susceptibles a las interferencias, que los “viejitos”.
Pero se tiene que ser demasiado maquiavélico para pensar que un Morán Delgado tiene tiempo para andar realizando acciones ajenas a su función. Por eso los ciudadanos torreonenses podemos estar completamente tranquilos en el sentido de que ninguna llamada telefónica es grabada por Morán Delegado ni por nadie del Municipio ni del Estado. Y que se pueden escribir mensajes de texto y mensajes de Facebook, de correo, de whatsap y demás redes sociales, con la plena confianza de que nadie, empezando por Jorge Luis Morán, tendrán acceso a esos escritos.
En este contexto, el alcalde Miguel Angel Riquelme Solís, ahora sí pudo tuitear una inversión local, correspondiente a 160 millones de pesos y la creación de 350 empleos directos. Bienvenidas las  inversiones, que tanto le urgen a Torreón. Ojalá en el futuro inmediato Riquelme pueda difundir por las redes sociales o por cualquier otro medio, la atracción de nuevas inversiones. Aunque lo “cuelguen”.


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