A contrapié

La soberbia por delante

Después de la estrepitosa derrota del PAN en las elecciones de diputados locales se preveía que los actores del dicho partido se pondrían las pilas, se inundarían de humildad que conllevaría a acercamientos y finalmente a acuerdos.De hecho ha habido intentos de diálogo entre los diversos grupos, pero prevalece la soberbia; unos anteponen glorias pasadas, otros el control del Partido. Y nadie se hace responsable de haber perdido 16 de 16 distritos. Para colmo en Torreón la directiva está sin cabeza. Anayistas, zermeñistas, salazaristas y otros istas vislumbran ya sus  candidatos a diputados federales, soslayando lo más importante: la unidad.Por si fuera poco un nuevo elemento emerge en este entramado blanquiazul en la persona del diputado federal Marcelo Torres Cofiño, que de regidor del Ayuntamiento de Torreón se ve de pronto fijando la postura de su grupo parlamentario en la Cámara Baja en las comparecencias de los secretarios del presidente Peña Nieto. Y lo mismo puede provocar que se enturbien más las aguas panistas que eventualmente convertirse en el factor de conciliación que le urge a Acción Nacional localmente, sin desconocer que las pugnas en dicho instituto político provienen desde la cúpula. Pero de que va a tener o ya tiene un papel protagónico ni quien lo dude. Por lo menos en cuanto a imagen, la de Torres Cofiño es de seriedad y formalidad.Ello contrasta con la actitud beligerante y las acusaciones a la ligera del senador Luis Fernando Salazar, quien ya dio muestras de cuál será su estrategia para los siguientes comicios. El joven legislador en ocasiones da en el blanco, pero por lo general se va en banda. Apenas aterrizó en Torreón, luego de su viaje por Corea del Sur y ya el alcalde Miguel Angel Riquelme, estaba aclarando que los “donativos” al PRI, como acusó el senador blanquiazul, no son tales, sino aportaciones de los miembros del Cabildo.Y mientras el PAN se duerme, y ni siquiera en sus laureles sino en sus pugnas intestinas, en el PRI hay un relevo en la dirigencia local con el propósito evidente de refrescar y dinamizar estrategias de cara a las elecciones federales del año entrante, con la llegada del diputado local electo Shamir Fernández y el rostro nuevo que representa la regidora Lourdes Quintero, que de improviso saltó a la escena política y cuyos antecedentes se reducen a la decoración de los espacios de la sede de la Presidencia Municipal. Pero en fin, se prevé una dupla que conjunte y coordine esfuerzos de los sectores y organizaciones priistas, sobre considerando que el nuevo dirigente del tricolor, a pesar de su juventud, ya tiene largo colmillo en cuestiones electorales. 


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