A contrapié

Los campeones descalzos

En medio de las vergüenzas de la Selección mexicana de futbol y dentro del cúmulo de noticias negativas que nos inundan, relacionadas con inseguridad, desempleo y crisis económica, aparece una luz que enciende la Selección indígena de México, integrada por niños de la comunidad Triqui de Oaxaca.

Conocidos ya como los campeones descalzos de la montaña, estos niños han puesto en alto el nombre de México al participar con un rotundo éxito en el IV Festival mundial de mini-baloncesto que se realizó este mes en Córdoba, Argentina. Arrasaron con sus rivales en los seis partidos que protagonizaron.

Desde el mes de abril de este año ya el suplemento Dominical, de Milenio, había dado cuenta de la actuación con tintes heroicos de los niños basquetbolistas, luego de que ganaron el primero y segundo lugares en el Campeonato de Youth Basketbol of América. En el reportaje se consignaba: “Indígenas oaxaqueños integrantes de un equipo de basquetbol han superado hambre y pobreza, arcaicos usos y costumbres, violencia y conflictos comunitarios, para convertirse en jóvenes atletas y escapar de la delincuencia y su limitado destino”.

En el Festival argentino, que se efectuó del 11 al 14 de octubre participaron alrededor de 8 mil infantes de ocho países. Los campeones descalzos de la montaña ratificaron su calidad y en cada encuentro que disputaron salieron con un amplio triunfo y ovacionados por un emocionado público.

A propósito de la participación de los Triquis, un periodista consignó: “con humildad, esfuerzo y respeto de sus raíces, estos pequeños héroes anónimos demuestran que lo único que hace falta para practicar este deporte es amor: ni siquiera necesitan zapatillas (tenis)”.

Algunos tuiteros, tanto mexicanos como argentinos y de otros países vertieron comentarios como los siguientes: “Sólo se necesita el corazón y deseo de triunfar de estos pequeños, muchas felicidades, ojalá y les den el 10% de apoyo económico que le dan nuestra selección de fútbol soccer”. “Cuando el deporte no tiene tintes mercadológicos”. “Muy cierto. Ese que comentas es el deporte más sano, sin presiones, sin ambición por dinero. Pero hoy lo más importante: ¡Viva México y vivan estos campeones! “Orgullo de Oaxaca como los grandes héroes que han surgido de esta bella tierra, no como otros.”

Reconocimiento aparte merece el director técnico del grupo de 25 triquis seleccionados, Sergio Zúñiga”, quien ex profeso se encuentra en Oaxaca para organizar y entrenar a estos niños que han respondido con creces a la confianza y hoy son orgullo de Oaxaca y de todo México. Los niños triquis seguirán dando mucho de que hablar.

jamb612003@yahoo.com