A contrapié

El PAN tiene razón

Tiene razón el PAN cuando pregona que México no está contento, que está detenido por la economía. Pero los panistas no son ajenos a la situación por la que atraviesa el país.El PRI recuperó la Presidencia de la República en 2012, luego de la “docena perdida”, por méritos propios, pero también “ayudado” por un PAN que sufrió un gran voto de castigo, producto del descontento social contra Felipe Calderón.Y cómo no si el “presidente del empleo” perdió miles de empleos.

Para su último año de desgobierno, de acuerdo con el INEGI, en los últimos doce años se habían perdido 700 mil empleos. El empleo informal se incrementó hasta 14 millones de personas.

Como consecuencia, el sector informal llegó a representar el 60 por ciento de la población económicamente activa (PEA), es decir, más que el sector formal.Otros desempleados engrosaron las filas de las bandas delincuenciales generando una inseguridad nunca antes vista y un crimen organizado desatado.

En 2012, luego de la elección presidencial, el periodista Alvaro Cepeda decía: “Los panistas de estos dos últimos sexenios no han sido corruptos, sino ladrones, rateros y depredadores que desmantelaron los mínimos de bienestar iniciados con las privatizaciones salinistas-zedillistas.

Transparencia Internacional probó que la corrupción ha empeorado y estamos peor que Trinidad y Tobago en condiciones económicas (Reforma, Milenio y El Universal 2010)”.Economistas coincidían en 2012 en que la recuperación priista de la Presidencia de la República implicaba un “tenemos que volver a empezar, cargando todo el desastre calderonista”.

Y es que fueron doce años perdidos, con una regresión en lo social, político,  económico y aun en lo cultural. No se diga en el tema del narcotráfico, la guerra de Calderón que dejó más de 100 mil muertos.

Bajo el sexenio de Peña Nieto son cotidianas lasaprehensiones y reaprehensiones de líderes de los cárteles de la droga, y la tendencia aunque lenta, es a la baja en materia de inseguridad. En este sexenio hay idea, hay reformas, cuyos resultados empiezan a concretarse. Y aunque México no está todavía contento, por lo menos hay esperanza.

Los panistas han demostrado ser buenos opositores, pero un desastre en el gobierno. Dos sexenios les bastaron.

¿A poco no? 


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