A contrapié

El 109 del Código Municipal

La decisión de los regidores y síndicos del Ayuntamiento de impedir el acceso a la prensa –y al público en general- a las reuniones de comisión está apegada a derecho, pues la respalda el Código Municipal para el Estado de Coahuila, de tal manera que en este sentido nadie puede recriminarles nada.
Si el Artículo 109 de las mencionadas disposiciones estatales establece que las reuniones de comisión no podrán ser públicas, lo que hicieron los ediles fue observarlo escrupulosamente, de  manera muy estricta, al pie de la letra.
Lo que llama la atención es que la postura más exigente y radical para hacer cumplir la ley provino de Roberto Rodríguez, regidor por el PRD, cuando de su parte se esperaría más bien tolerancia y apertura como militante de un partido de izquierda, y sobre todo como oposición al actual gobierno municipal.
Lo que pasa es que los reporteros quedaron “mal acostumbrados”, por decirlo de alguna manera, en el anterior gobierno municipal, en el que los regidores y síndicos, en aras de la tolerancia y la transparencia permitimos el acceso a la prensa a todas las reuniones de las comisiones, fueran de Hacienda, Gobernación, Transporte, Obras Públicas, Inspección y Verificación, Educación y Cultura y demás.
En lo personal se me quedó en borrador una iniciativa encaminada a proponer la modificación del 109 para que las reuniones de regidores y síndicos en comisión adquirieran el carácter de públicas o privadas. Por eso celebro el proyecto del actual gobierno encaminado a ese fin.
 El Artículo 89 del mismo Código señala que las sesiones que celebre –algunas son todo, menos una celebración- el Ayuntamiento podrán ser ordinarias, extraordinarias, solemnes y públicas o secretas. Eso de “secretas” es un término que también ya debería sustituirse por el de privadas. En fin, desde hace muchas administraciones no hay sesiones de Cabildo no públicas, aunque lo prevé el Código como opción. En el mismo tenor las reuniones de comisión deberían ser públicas o privadas.
Por supuesto que los reporteros se sintieron ofendidos y reaccionaron en consecuencia cuando se les impidió la entrada a una sesión de la Comisión de Hacienda hace tres semanas. Esa restricción, insistimos, apegada a derecho, tendrá que eliminarse más temprano que tarde en aras de la transparencia, de la tolerancia.
Como mera referencia, citemos al politólogo italiano Norberto Bobbio, en El futuro de la democracia: “Es bien conocido que la democracia nació bajo la perspectiva de erradicar para siempre de la sociedad humana el poder invisible para dar vida a un gobierno cuyas acciones deberán haber sido analizadas en público”.


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