Entorno Empresarial

La transparencia que no se mira

Si no se ve a través de, entonces no es transparente. La transparencia en lo que se hace y cómo se hace a la luz de quien lo quiera ver debiera ser una práctica común de todo gobierno antes sus gobernados por muchas razones: la primera es porque estos le depositaron su confianza dándole su voto en las urnas para gobernarlos; otra no menos importante es porque con la autoridad que le confirieron también le entregaron la facultad de tomar decisiones en bien de las mayorías; y, una más, es que también le otorgaron de forma implícita la facultad del manejo de sus dineros.

Por eso el ejercicio del poder público tiene esa connotación, en que lo que todo gobernante haga lo que debe hacer de cara a aquellos para quienes tiene el deber y la obligación de gobernar y de gobernar bien. La opacidad en el ejercicio público es un tema que cada vez más causa hartazgo entre la gente porque no se gobierna con base en los principios y valores éticos que conlleva esa loable labor.

Recién salen casos a la luz pública de bienes inmuebles propiedad de la Primera Dama del país y no porque no los deba tener o no los pueda adquirir, sino porque la forma como se adquieren mueve al “sospechosismo” de Creel, revela aparentes conexiones con otros hilos que retumban en el importante proyecto del tren rápido México–Querétaro, cuya asignación, también de manera “sospechosista”, se ha anulado, dizque para garantizar equidad para todos, aun cuando apenas 48 horas antes el secretario de Comunicaciones había hablado de un proceso limpio, nítido, transparente y ejemplar, y más tardó en decirlo que en salir a desdecir argumentando una definición presidencial, justamente “sospechosista” también porque coincidía con su partida a China de donde es uno de los grupos de inversionistas del proyecto, y casualmente uno de los compromisos adquiridos con el Premier Chino, es justamente, una licitación transparente en el proceso de asignación de ese proyecto que se volverá a reponer.

Faltan procesos que transparenten el quehacer político porque los ciudadanos son cada vez más observantes de las formas del ejercicio del poder, en temas de transparencia, rendición de cuentas y aplicación de la justicia, entre otros.