Entorno Empresarial

Las reformas que vendrán…

En una entrega reciente comentábamos que a pesar de todas las reformas generadas en la presente administración federal, había pendientes algunas o, al menos una que era de suma relevancia; nos referíamos a una profunda y completa reforma social.

Las cosas no van bien, la sociedad cada vez más está harta y lo peor –o lo mejor, según se quiera ver- es que está empezándose a desbordar, lo que ocasiona pérdida de control y que no haya forma de encauzar sus inquietudes para un tránsito aterciopelado hacia el logro de las causas reclamadas.

La senadora Layda Sansores recién ha tronado en la tribuna contra el Presidente Enrique Peña Nieto y lo que a su cercano alrededor ha sucedido, Ayotzinapa, a su decir fue la gota que derramó el vaso y tal vez haya mucho de razón, las reformas sociales han sido muy ligeras; la justicia, la seguridad, la alimentación y la salud no llegan a todos los lugares.

Mal hace el Partido Revolucionario Institucional con culpar a Felipe Calderón Hinojosa de haber desatado la guerra contra el crimen organizado, tal vez porque era deseable para ellos vivir en una sana convivencia con el eje del mal, y pactar con ellos como lo apuntara alguna vez el ex gobernador de Nuevo León, Sócrates Rizzo García.

No es momento de echar culpas a nadie, sino más bien se debe de partir del reconocimiento del problema para encontrar una solución real, efectiva y duradera.

Se tienen que enviar señales claras de que la justicia se aplicará, y se castigará severamente la corrupción, como medidas contundentes para aliviar el enojo social y fortalecer un estado de derecho del que solo se habla pero que nunca llega.

Se proponen cambios de fondo en el sistema de seguridad y crear la policía con mando único, amén de otras medidas, sin embargo le negaron a Calderón una propuesta similar.

Ello prueba que las necesidades del país están más allá del color del partido que gobierne.

Cuidado con el México bronco que empieza a despertar.

Como lo hemos dicho, es demasiado temprano para que las cosas se descompongan de esta manera.

Ya se habla de cambios en el gabinete para intentar ganarse la confianza de la ciudadanía.

No será fácil pues aun falta mucho por andar en un camino que apenas empieza y que vendrá cuesta arriba porque traerá consigo muchas complicaciones.