Entorno Empresarial

¿…Y aún hay más?

Parodiando aquel programa de Siempre en Domingo, esperaría noticias más positivas de este México bronco, porque de las otras la verdad ya estamos hartos.

Este ha sido un año bastante complicado en lo político, social y ahora en lo económico.

La caída del gobernador de Guerrero por el tema Ayotzinapa, ha desencadenado prácticamente una guerra civil en ese estado y cuyos efectos parecen contaminar a otros. A río revuelto ganancia de pescadores. Tlatlaya, otro botón de la misma muestra.

Socialmente la descomposición empieza a manifestarse. La impunidad se enseñorea por doquier, mientras que la pobreza extrema sigue golpeando como látigo a más de 50 millones de mexicanos.

En la parte económica que es donde parecía que soplaban vientos de cambio que nos eran favorables pues por varios sexenios habíamos mantenido una estricta disciplina que nos había dado cimientos sólidos hoy parece que también hace agua esa canoa.

Aprobada la reforma energética estamos a la espera de que se concrete el arribo de inversiones una vez que se eche a andar la rueda de la llamada Ronda 1, la pregunta aquí es si efectivamente la rueda rodará teniendo los obstáculos de la inseguridad, al que no muchos inversionistas querrán entrarle y la estrepitosa caída del precio del petróleo ahora ubicado en la banda de los 40 dólares y bajando, lo cual le pega a los flujos de las grandes firmas petroleras y reduce los excedentes para invertir, pero además, su margen de utilidad estaría severamente mermado y eso pareciera indicar que hay que esperar por tiempos mejores.

Por otra parte, el peso está demasiado vapuleado por el dólar al rebasar su tipo de cambio las 15 unidades, algo no visto en casi 5 años y para colmo ya no tenemos un Chapulín Colorado que nos pueda defender.

Por donde quiera que se le vea, el escenario no es nada halagador. Por lo pronto las cinco metas del Plan Nacional de Desarrollo están sufriendo, particularmente las de “México en Paz”, “México Incluyente” y “México Próspero”, pero si esas sufren, todas sufrirán.

De todas formas hay que ser positivos y esperar que las cosas no empeoren para este cierre de año.

Pasen una Feliz Navidad y que no vaya a ser como decía un buen amigo “Puta, puta Ingeniero, éramos muchos y parió la abuela!