Entorno Empresarial

Tamaulipas y la inseguridad

El tema de la inseguridad en México se ha potencializado desde que al inicio de su sexenio Felipe Calderón tuvo que tomar una decisión trascendente, o dejaba que el estado de cosas siguiera como estaba, es decir “dejar hacer, dejar pasar” y dejar que el narcotráfico y crimen organizado siguieran permeando por doquier, o bien, optar por un ataque frontal y sin precedentes al mismo.

La decisión todos la conocemos, sacó al Ejército y a la Marina de sus cuarteles y los puso en las calles a hacer labor policiaca. Esa decisión nos alegró a muchos que supusimos que esto era un asunto meramente policial y que por lo tanto pronto estaría bajo control pleno del estado mexicano; no ha sido así, por las razones que cada uno pueda imaginar. 

“Haiga sido como haiga sido”, el resultado es el mismo. En lo personal aplaudí la decisión tomada en su momento, creo que a pesar de todo fue una decisión correcta al atreverse el Presidente en turno a hacer lo que nunca sus antecesores, ni del mismo partido ni de otros que gobernaron 70 años, se atrevieron a hacer, lo que los coloca pecadores por omisión, no sé si también por pensamiento, palabra y obra. 

En el PRI se daban el lujo hasta de jactarse que la paz que se vivía en sus buenos tiempos cuando nos gobernaba este anquilosado partido, era atribuida a que ellos sí sabían pactar con las fuerzas del mal, lo que los convertía en unos virtuosos a la hora de hacer política de altos vuelos, aquí está una buena parte de esa nefasta herencia.El caso es que el tema lleva ya un sexenio completo y lo que va de este y no vemos para cuando termine. 

Tamaulipas se suma a otros estados que pasan por el mismo mal, el pecado es que también fue omiso en su momento mientras otros avanzaron en el sentido correcto, y en este tema pagamos justos por pecadores.

Lo más digno de aplaudir de todo esto es que por fin esta sociedad empieza a despertar y cuidado con eso, este es un claro mensaje de hartazgo social por la inacción de quienes están obligados a ejercerla con toda la fuerza del estado y quienes solo se atreven a afirmar que “aquí no pasa nada”,ojalá lo lean bien y a tiempo los hacedores de la política para evitar que esto se desborde y se salga de control que a nadie conviene.