Entorno Empresarial

TAMAULIPAS, ¿qué te han hecho?

Siendo este un estado privilegiado por la mano de Dios, por sus recursos y su gente, hoy pareciera estar condenado a una maldición de la que no ha podido, no ha sabido o no ha querido liberarse.

Son ya muchos sexenios de castigo para una sociedad que no se lo merece, pero que hoy tiene ante sí una nueva oportunidad para decidir el futuro que quiere para un estado bueno, con gobiernos malos elegidos por gente buena.

Es una tristeza que hoy a Tamaulipas se le conozca más por los secuestros, asesinatos, bloqueos y desapariciones que se han quedado en nuestro vocabulario y en nuestros miedos.

“Estado fallido para Todos” parecería describir malignamente bien lo que sucede, líder nacional en esos campos donde no quisiéramos, producto de la inacción transexenal sostenida y tan siniestramente planeada y magistralmente ejecutada por cada gobierno que le sigue.

Con esa pasmosa permisividad a lo chueco, lo ilegal y de forma aún más criminal, permitiendo que se robe y se transgreda la libertad, la paz y la tranquilidad de los hombres y mujeres de bien de este estado.

“¿Qué te han hecho, Tamaulipas?” pareciera ser el grito desgarrador de tu gente. Hoy tus espacios convertidos en campos de lucha desigual de los malos contra los buenos, solo que aquellos cobijados por una justicia que no funciona y que más bien pareciera estar del lado de los que la infringen.

¿Cuándo fue la última vez que recorrí tus praderas y transité tu geografía sin cuidarme de horarios ni de miedos? ¿Cuándo la última vez que cantando tu glorioso Himno te vimos como la Tamaulipas altiva y heroica, la que dormita en la margen del río, mientras mi sangre palpitaba en el pecho mío al recuerdo glorioso de sus héroes y su honor?

Esa sangre de mucha gente de bien hoy riega tus espacios y enluta tus hogares. ¿Dónde quedaron aquellos héroes y aquel honor? Hoy mancillada su memoria por quienes sin el menor recato y con la mayor desfachatez, saquean, roban y permiten que otros nos arrebaten nuestra tranquilidad.

Tamaulipecos: ejerzan con la fuerza de su convicción ciudadana, su voto libre, serio, responsable y razonado para elegir su destino que quieren vivir.

”La igualdad es la flor del ensueño que el obrero pretende alcanzar, y si alcanza una esperanza, es que sabe morir o triunfar”.