Entorno Empresarial

SAT: Auditorías electrónicas

Desde finales del 2013 en el que se hicieron cambios a distintos ordenamientos legales relacionados con la fiscalización, el Servicio de Administración Tributaria ha sido dotado de una eficiente dentadura que antes no poseía para la recaudación de impuestos.

Hoy con el apoyo de estas reformas al Código Fiscal de la Federación, Ley del IVA, Ley del IEPS (Impuesto Especial sobre Producción y Servicios) y Ley Aduanera entre otras, que sumadas a la tecnologías de información, lo ponen a la vanguardia en cuanto a eficiencia recaudatoria se refiere.

Así que, estimado contribuyente: si usted es de los que cumple con sus obligaciones fiscales, no tiene nada de qué preocuparse, ya que el SAT será su aliado; pero si por el contrario anda a salto de mata tratando de escabullirse para que el SAT no lo vea, despreocúpese, ahora sí como diría un conocido conductor, “Un mundo nos vigila” y ningún mortal contribuyente podrá escaparse de las garras de esta institución recaudadora.

De entrada se le da luz verde a la fiscalización electrónica que ya está en vigor a partir de octubre de este año, lo cual significa que en cualquier momento nos pueden hacer una visita de cortesía o enviarnos un correo electrónico en términos muy amables para informarnos que hay que caerse con los impuestos.

Saben todo de usted y de mí, más que lo que usted y yo sabemos de nosotros mismos.

No es casualidad por lo tanto, que el año pasado haya roto records de recaudación en toda la historia de este país.

Y si usted era de los que estaba amparado en contra de la contabilidad electrónica, le tengo muy malas noticias.

Ya la Suprema Corte de Justicia dictaminó que esta es absolutamente constitucional, así que será mejor alinearse por la derecha, so pena de hacerse acreedor a que le regalen un auto, pero de esos que a nadie le gustaría recibir: ¡Un auto de formal prisión!

Así que mejor flojito y cooperando, que nada le cuesta; y además recuerde que ya ni Chapulín Colorado tenemos, así que mejor “síganme los buenos”, porque a los malos se los llevará Lolita o Lola, según lo quiera ver.