Entorno Empresarial

Norteamérica, espacio económico regional

En nuestra entrega anterior comentamos sobre cómo la apertura comercial se ha venido dado por bloques o regiones que devienen en agrupamientos de países que de ninguna manera podemos calificarles como globales desde el punto de vista comercial.

Cierto es que hay una tendencia hacia la globalización, pero esta será gradual y bastante sometida a intereses, disposiciones y políticas de cada uno de los países participantes.

La apertura comercial tiene una presencia más intensa –sin que ello signifique globalización regional- hacia el interior de los bloques y regiones económicas, tal es el caso de los países de la Unión Europea, que es el ejemplo mejor logrado de la integración económica regional, ya que hacia su interior han eliminado prácticamente todas las barreras y restricciones al flujo comercial y comparten hacia el exterior –terceros países- políticas y regulaciones comunes.

En este contexto, nuestra integración regional en el marco del TLCAN pretende avanzar hacia la creación de un Espacio Económico Norteamericano, según la visión derivada de la Cumbre de Norteamérica celebrada recientemente en Toluca.

El tema en esta región atraviesa no solo por las voluntades políticas sino culturales y por supuesto por las diferencias en las economías tan dispares de los tres países que conforman la región, particularmente cuando se compara la economía mexicana con las otras dos.

Obviamente un tema que no se ventila mucho en público pero que es quizá el obstáculo mayor para avanzar en la integración de la región, lo constituye el tema de la inseguridad imperante en México.

Este es un asunto pendiente de resolver desde hace ya varias décadas, que se ha venido agravando seriamente y al que hay que prestarle seria atención porque ya es un obstáculo para el flujo de inversiones a nuestro país.

Así que por más reformas estructurales que hagamos, si esa tarea no la resolvemos, no servirá de mucho.

No es casualidad que empiecen a verse resultados orientados a mejorar nuestra imagen internacional vía la entrega de cabezas de importantes capos y zares de las mafias y líderes sindicales.