Entorno Empresarial

¿Combustibles más baratos?

La reforma energética dada en la administración actual tiene como propósito el hacer de México un país más competitivo en esta materia. Sin embargo no llegó en un momento apropiado, dadas las condiciones de la estrepitosa caída de los precios del crudo por debajo de los 20 dólares el barril, lo que no hace atractivo para los inversionistas apostarle a las licitaciones lanzadas por Pemex.Veremos su comportamiento una vez que los precios del crudo rondan ahora los 40 dólares por barril.

Esta reforma contemplaba la liberación de las importaciones de gasolina y diésel hacia particulares a partir de 2017 y con precios liberalizados para el 2018; sin embargo por las razones que sean, el gobierno mexicano decidió adelantarla 9 meses a partir de abril de 2016, aunque Pemex seguirá fijando los precios al menos hasta diciembre de 2017 si es que no se decide también adelantar este proceso.

Por lo pronto, como consumidores empezaremos a ver la reconversión de algunas estaciones de servicio que cambiarán a sus logos tradicionales de Pemex por los de Eco, Hidrosina, LaGas y otros que ya empiezan a operar en Tijuana, Ciudad de México y Mérida, respectivamente.

Esta reconversión no implica que los consumidores tengamos acceso a precios más bajos, ya que el tema tiene que ver más con aspectos fiscales en donde la carga impositiva ronda casi el 50% del precio que pagamos por litro de combustible, que, si se compara con Estados Unidos en donde este componente oscila entre el 18% y 20%, andamos casi 2.5 veces más arriba.

El tema logístico también es un aspecto importante a considerar en el precio, ya que se requieren de infraestructura y medios de transporte especializados como el ferroviario o marítimo o ductos, además de instalaciones de recibo, almacenaje y distribución, aspectos en los que aún no estamos del todo preparados.

Así que los consumidores deberemos de esperar al menos un año y medio antes de empezar a ver una posible disminución del precio de los combustibles. Por ahora el grueso de los permisos otorgados por la Sener son en su mayoría para los grandes consumidores privados para importar casi un millón de barriles diarios de gasolina. Las cifras son relevantes y esperaremos para ver reflejados esos beneficios económicos.