Tribuna sembradora

Las revistas de Octavio Paz

Cuando una sociedad se corrompe, lo primero que se gangrena es el lenguaje. Octavio Paz

Ahora que celebramos los cien años del poeta Octavio Paz, bueno es recordar su trabajo en las revistas literarias a las que dio vida en compañía de grandes amigos. La primera experiencia fue la revista Barandal (1931-1932), en la Escuela Nacional Preparatoria, cuando tenía 17 años, aventura que continuando la labor de Contemporáneos habría de realizar junto con Rafael López Malo, Arnulfo Martínez Lavalle y Salvador Toscano. Lograron sacar siete números y cuatro suplementos.

Una segunda aventura editorial periódica fue la revista Taller (1938-1941), esta vez con José Revueltas, Rafael Solana, Efraín Huerta y Alberto Quintero. El Hijo Pródigo (1943-1946) fue una tercera revista, ahora con Octavio Barreda, Xavier Villaurrutia, Celestino Gorostiza, Alí Chumacero y José Luis Martínez.

Viene luego la etapa en que Paz recibe la beca Guggenheim, se desempeña en el servicio exterior mexicano y ejerce la docencia en universidades norteamericanas. A partir de 1955 colabora en la Revista Mexicana de Literatura y en 1971, 15 años después, funda en Excélsior la revista Plural, la que dejará en 1976 a raíz del golpe echeverrista a la casa editora. Fueron allí sus cofrades: Tomás Segovia, Gabriel Zaid, Juan García Ponce, José de la Colina. Y en ese mismo 1976 funda la revista Vuelta, precursora de la actual Letras Libres. En esta última aventura editorial lo acompañan los anteriormente citados, más las plumas de Jorge Luis Borges, Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa, Milán Kundera y otros.

Paz muere el 19 de abril de 1998, de tal manera que ya no ve el nacimiento de Letras Libres, ésta con varios directivos y colaboradores de Vuelta, pero su pluralismo y espíritu influyen en la línea editorial de esta prestigiada publicación que dirige Enrique Krauze (Club Sembradores de Amistad Regiomontano AC).

jose.mendirichaga@udem.com.mx