Tribuna sembradora

Sínodo sobre la familia

La familia atraviesa por una crisis cultural profunda […].  Papa Francisco

 

Concluyó el Sínodo extraordinario sobre la familia, el que reunió a obispos de los cinco continentes, quienes discutieron libremente los retos a los que se enfrenta esta institución secular que tiene por misión el amor de los esposos y la educación de los hijos.

Esta Iglesia en salida y de puertas abiertas quedó confirmada en la preparación, el desarrollo y la conclusión de este sínodo, que tendrá su capítulo ordinario el próximo año. En el sínodo extraordinario quedó claro que la Iglesia es monolítica en su fe fundamental, mas no en la manera de realizar su tarea pastoral. Obispos conservadores y progresistas charlaron, discutieron y, finalmente, bajo la guía de Pedro, participaron en la misa de clausura del pasado domingo 19.

Varios aspectos se pueden comentar acerca de este evento eclesial. El primero de ellos es que el encuentro se dio en un espíritu de discernimiento, colegialidad y caridad. El segundo fue que, quizás de manera más patente, se percibió el carisma del papa Francisco, particularmente cuando dejó claro que se trata de la misma Iglesia fundada por Cristo. Dijo el Papa: “Dios no teme a las cosas nuevas. La Iglesia debe responder a cualquier desafío que surja. No debe perder el tiempo en la búsqueda de sanar viejas heridas, sino reactivar la esperanza de muchas personas que han perdido la fe”.

Y un tercer aspecto es que el documento del sínodo fue aprobado casi en su totalidad, siendo únicamente los artículos 52 y 53 (divorciados) y 55 (homosexuales), los que no lograron los dos tercios de votación que el órgano eclesial demanda. Sin embargo, de 178 obispos, más de la mitad aprobaron estos controvertidos artículos, dejando claro que la Iglesia quiere acoger amorosamente a divorciados y homosexuales, en una atención pastoral incluyente. Por tanto, justo es decir que el sínodo fue un éxito.

jose.mendirichaga@udem.com.mx