Tribuna sembradora

Semana del alma

Cada cristiano y cada comunidad están llamados a ser instrumentos de Dios […]. Papa Francisco

Llegó la Semana Santa, un buen momento para reducir el acelerado paso en las cuestiones temporales y dedicar un poco al cuidado del alma, al diálogo familiar, al silencio, a la meditación, a la lectura, a los oficios religiosos.

El 2014 ha corrido demasiado veloz y ya casi llegamos al primer tercio del año. ¿Qué tanto tiempo hace que celebramos la Navidad y el Año Nuevo? Este momento es el indicado para poder leer la Sagrada Escritura y ver de qué manera el Padre planeó la venida de su Hijo por el Espíritu Santo; es decir, el plan de salvación.

¿Qué implicó lo anterior? Que Jesús, Hijo único de Dios, padeciera y muriera en una cruz para salvarnos del pecado y de la muerte; que sus apóstoles y discípulos hayan visto la gloria de Dios, manifiesta de muchas formas; que esta primitiva Iglesia, a partir del viernes santo, haya tenido que angustiarse por el sacrificio supremo de su Fundador, donde María ejerció una presencia singular, junto con las santas mujeres; que Jesús decidiera quedarse en cuerpo, alma y divinidad en la Sagrada Eucaristía, fundara el sacerdocio ministerial, diera ejemplo de humildad a los suyos y se realizara la cena pascual de la nueva ley.

Gracias al alumno Renato Drexel Kalife , alumno de Derecho de la UDEM, hemos podido ver la película de San Agustín, el hombre que se convirtió en santo. Es muy propia para este tiempo. La cinta ítalo-germana de 2009, en DVD y de larga duración, es una producción de Cardi y los Agustinos Recoletos. Está dirigida por Christian Dugay y sus principales actores son: Franco Nero (Agustín), Alessandro Preziosi (Ambrosio) y Monica Guerritore (Mónica). ¡Qué conversión la de Agustín! Es similar a la de Pablo, derribado del caballo.

Sin duda, éste es un tiempo de gracia para acercarnos a Quien es Camino, Verdad y Vida (Club Sembradores de Amistad Regiomontano AC).

jose.mendirichaga@udem.com.mx