Tribuna sembradora

Quinto Informe de Medina

El que es elegido príncipe por el favor popular, debe conservar al pueblo como amigo.

Nicolás de Maquiavelo

 

Durante cinco años ha gobernado Rodrigo Medina esta entidad. Llegó muy joven a la gubernatura; a medida que ha pasado el tiempo, ha ido cobrando mayor conciencia de lo delicado de la función pública.

Si hacemos una suma y resta de lo logrado en su periodo, no podemos desconocer lo que se ha hecho bien: la promoción del desarrollo económico, lo que ha generado docenas de nuevas empresas que han ofrecido mano de obra bien remunerada; la educación pública que, con algunas excepciones, ha sido satisfactoria; la salud pública, que se mejora con el nuevo hospital de Sabinas Hidalgo; la seguridad que, en términos generales, ha mejorado con varias corporaciones policiacas, más el apoyo del Ejército y la Marina; y la paz social y laboral, que no es poca cosa, han estado presentes en lo que va del sexenio.

¿Dónde se advierten oportunidades de mejora? En la obra pública, ya que las adecuaciones viales en el área metropolitana de Monterrey y la poca atención a los caminos del sur, han sido puntos deficientes. El gasto publicitario ha sido desmedido e innecesario. Y la deuda gubernamental se ha incrementado peligrosamente.

Habrá que estudiar detenidamente el Plan Monterrey VI, que desea traer agua del Río Pánuco. Ambientalistas estudiosos consideran que no es la mejor solución a la carestía del vital líquido. Y se debe reglamentar, juntamente con Federación y Municipios, el crecimiento urbano vertical y sus consecuencias.

¿Qué quiere decir todo lo anterior? Que Rodrigo Medina se ha empeñado en gobernar bien y lo ha logrado en muchos de los renglones. Pero no puede aflojar el paso y debe pensar que este año por delante es decisivo, no sólo en el aspecto electoral.

Quedan pendientes de campaña por cumplir, que ya se harían en hora nona. La sociedad civil espera su mejor esfuerzo. 

jose.mendirichaga@udem.com.mx