Tribuna sembradora

Estado Islámico y del Levante

En Occidente, algunos se aprovechan de los acontecimientos de Irak para aumentar la contraposición entre Cristianismo e Islam.

Cardenal Fernando Filoni

 

De muy grave debe calificarse la tensión que se vive en Irak y Siria a causa de la persecución contra grupos minoritarios, como los yazidis, cristianos y chiitas, a manos de los sunitas radicales denominados miembros del Estado Islámico y del Levante (ISIL), liderados por Abu Bakr al-Baghdadi. Las fuerzas fundamentalistas han provocado una crítica situación violatoria a los derechos humanos, debido a actos violentos perpetrados contra la vida de cientos de personas inocentes, las cuales intentan escapar del control de estas fuerzas.

Tanto para los grupos de diversa orientación religiosa en Irak, como para actores-estados y líderes regionales, la situación presenta a simple vista una confrontación que obedece a diferencias religiosas. Sin embargo, por cuestiones de orden político, económico y social, las raíces de este conflicto van mucho más allá pero, dadas estas diferencias, los grupos y gobiernos abonan esta versión por su conveniencia.

El papa Francisco, preocupado por esta situación, ha enviado recientemente al cardenal Fernando Filoni, prefecto para la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, quien ha regresado de Irak manifestando la desesperante situación por la que atraviesan estos grupos minoritarios. Y la Liga Árabe, por su parte, ha manifestado estar en desacuerdo con el grupo fundamentalista, considerando que sus actos deben calificarse como “crímenes contra la humanidad”.

Como ha señalado el Papa, hay que orar por los cristianos de Irak y Siria. A la vez, se precisa elevar una protesta ciudadana y gubernamental ante la ONU por tales actos de malentendido proselitismo religioso, que han causado grave daño a convivencia y a la paz en Medio Oriente.

jose.mendirichaga@udem.com.mx