Tribuna sembradora

Auditorio “Carlos Prieto”

Lo que perdura son las buenas acciones.Carlos Prieto Fernández

 

Durante los últimos días, uno de los temas de esta comunidad ha estado referido al uso que se pretende dar al auditorio “Carlos Prieto”, dentro del Parque Fundidora.

Tiene razón la gente de la cultura cuando reclama el uso de este espacio, cuya vocación fue siempre un auditorio donde pudieran escucharse conciertos, ver espectáculos de danza, montarse obras de teatro, disfrutar funciones de cine y toda una gama de eventos que tuvieran que ver con la educación, el arte y la cultura.

Al parecer, la dirección del Parque ha firmado un convenio con una firma comercial, a fin de que el auditorio sea en lo sucesivo una Casa del Terror.

 ¡Vaya despropósito! El terror es que se olvide su vocación y destino, el que está ligado a la Escuela “Adolfo Prieto”, misma por la que docentes, alumnos y egresados del Taller de Artes Plásticas y otras disciplinas lucharon no hace mucho, logrando finalmente que la Secretaría de Desarrollo Social no instalara allí sus oficinas y se fuera a la Torre Administrativa.

Hoy, de nuevo, voces del arte y la cultura se levantan contra el proyecto. Son el teatrista Luis Martín, las maestras de danza Lola Bernal y Aurora Buensuceso, el escritor Ricardo Díaz, el actor César Cubero y muchos más, quienes reclaman se haya cedido por Conarte este espacio al Parque Fundidora, por supuesta falta de proyectos.

Además, el INAH recuerda que se trata de un auditorio que es patrimonio artístico, pues data de la década de los veinte del siglo pasado.

De cuántos eventos disfrutamos en ese Auditorio Acero y luego “Carlos Prieto”, desde la época de Fundidora Monterrey, después con Fonapas y finalmente con Conarte y el Fórum de las Culturas. Y que ahora se convierta en una Casa del Terror, muy ligada a la cultura norteamericana del Halloween, parece ser triste final.

¿Volverán los artistas por sus fueros? Eso creemos.

jose.mendirichaga@udem.com.mx