Cartas oceánicas

El gol es innegociable

No hay mucho que pueda inventar Vucetich para mañana, y aunque México juega más suelto lejos de la presión que increíblemente causa el Azteca, el técnico quizá se haya dado cuenta en su primer partido de selección que ante equipos del área, es mejor no negociar. Cuando Vucetich ordenó cuidar el gol por poco cae eliminado, un susto que pudo evitarse si en lugar de contener la pelota, mejor se utiliza. México ha sufrido durante el Hexagonal para mantener el resultado, salvo en la victoria 0-1 vs Jamaica, en todos los partidos donde se puso por delante fue alcanzado. La estadística delata falta de ambición o confianza en esa zona donde se manejan los partidos. Un gol de ventaja en Centroamérica no es un tesoro, sino una inversión. El gol es innegociable. Aunque parezca poco sirve para imponer cierta autoridad en estos juegos, pero si el mensaje de la banca es contrario, esos momentos anímicos de breve superioridad desaparecen automáticamente. Sucedía con De la Torre y volvió a suceder con Vucetich, la selección se descompone con el marcador a su favor. Se antojaba muy difícil un cambio de intención en tan poco tiempo, de hecho es imposible, Vucetich consiguió un buen triunfo y eso se agradece, cumplió con la tabla de posiciones. Y aunque México tiene jugadores capaces de abrir el campo, saltar líneas con sorpresa y disparar a gol, tal parece que su primera obligación al verse con ventaja es acumular hombres en medio campo y ajustar espacios. Hay un enorme temor al contragolpe centroamericano, pero más temor tiene México de atreverse, liberarse del rigor táctico y jugar con la naturalidad del que se siente mejor y encima va ganando. La importancia del entrenador en este dramático proceso ha ido demasiado lejos.