Cartas oceánicas

Vucetich: ¿tiene el valor o le vale?

México recibe al mejor Giovani de los últimos años, la donación del Villarreal al Hexagonal se agradece. Espero que Vucetich haya estudiado sus últimos partidos porque futbolistas en buen momento no sobran. Giovani disfruta con su club aquella zancada cinética de jugador explosivo, el placer del último pase, desplazamientos diagonales, inventiva, el disparo con criterio y la llegada sorpresiva. Es el mexicano insólito que descubrió el Barça de Rijkaard. El prólogo del último Best Seller de Giovani se escribe en la pelota. Su Villarreal es un equipo que lleva una década velando por ella. Marcos Senna, Cazorla, Riquelme, Forlán, Rossi... fundaron la dinastía sobre la que Villarreal pulió cantera y cultivó un ecosistema ideal para futbolistas como Giovani, junto a Javier Aquino, los últimos en llegar. Giovani limosneó por el Tottenham, mendigó en el Racing y pasó hambre en el Mallorca. Durante temporadas fue otro indigente del balón. Hasta que encontró en los insurgentes 4-4-2 ó 4-2-3-1 del Villarreal su infantil sitio en la vida: segunda punta; casi enganche entre mediocentros y delantero. Discutiendo con el sabio Juan Carlos Crespo, subdirector de Deportes en Canal Plus, gurú del oficio, druida en polémica y pedagogo en futbol, aprendí que comparar las virtudes de un club con las de una selección es injusto. El planteamiento varía según cualidades. Pero aunque México no cubra las posiciones de Bruno, Trigueros, Cani o Pereira del Villarreal, cuarto en Liga y guardia pretoriana del goleador Giovani, Vucetich debe aplicar huevo suficiente para plantear esos dos partidos frente a las poderosas Panamá y Costa Rica buscando la posesión. Profe Vucetich: la pelota está en sus manos, ¿tiene el valor o le vale?