Cartas oceánicas

Jesús, expulsa a los mercaderes del templo

El ridículo institucional de la selección no debilitó el poder de Televisa, lo fortaleció. La “americanización” de México con Herrera de técnico y Peláez de director deportivo se completará con Yon de Luisa como presidente de la Femexfut. Un trivial enroque por Compeán, el anciano favorito. Televisa se amuralla ante el repechaje y nadie cuestiona la elección de Herrera y Peláez basada en un raquítico, pero bien promovido campeonato. Por favor, ahora resulta que tras Nueva Zelanda, el América reforzado vencerá a la selección alemana. No hay oposición para derribar este promiscuo modelo sostenido por influencia mediática. Cuando el comité de dueños abolió la multipropiedad basado en la agenda política que propuso la Reforma en Telecomunicaciones, Televisa marcó su territorio. Frente a la invasión de Carlos Slim en el futbol, utilizó la cobardía de los dueños a quienes tiene agarrados por los güevos (Vergara), vía los contratos de transmisión junto a su guarura TV Azteca. El grupo de Slim intentó jugar con las mismas leyes que la televisión había impuesto, pero cínicamente, los templarios cambiaron su código en 24 horas. Frente al despojo se impone una revolución, y esa revolución no vendrá de Televisa porque obviamente no puede proponerla. Los dueños de clubes, si verdaderamente son dueños de algo, no aprovechan el momento para liberar al futbol mexicano. Entregar el futuro de la selección a Jesús Martínez, Andrés Fassi y Arturo Elías Ayub no es un simple cambio de patriarcas. No confundamos que la bolsa del dinero solo cambiaría de manos, NO. Fassi, Elías Ayub y sobre todo Martínez, son los únicos que tienen un proyecto alternativo a la farisea Televisa. Jesús, por favor, expulsa a los mercaderes del templo.