Cartas oceánicas

Blatter empieza a despedirse

El presidente de FIFA metió la pata, algo cada vez más común, después elegantemente la sacó disculpándose epistolarmente con los agraviados: Cristiano Ronaldo, Real Madrid, la selección portuguesa y desde luego sus millones de fans y aficionados. Lo curioso es que Blatter no dijo ninguna mentira, es verdad que el juego de Messi tiene más ritmo, es coral, y el de Cristiano es marcial, muy estricto. Con ademanes Blatter definió a Messi como bailarín y al “otro” como un general, luego con un gesto menos simpático habló del peluquero de Cristiano, en eso estuvo mal, como al decir también que Messi es el hijo o yerno que todos los padres sueñan, en clara alusión a la explotación comercial de Cristiano como símbolo sexual. Y aunque las declaraciones de Blatter fueron inofensivas, incluso simpáticas, el jugador y sus equipos mostraron una gran indignación, quizá más por la debilidad futbolística que Blatter siente por Messi en víspera de otro Balón de Oro, que por los agravios. En cualquier caso estamos frente a una de las primeras despedidas públicas de Blatter, el presidente de la poderosa y tenebrosa FIFA mostrando su lado más sincero y bonachón, se sabe fuera y derrotado. Como parte de su campaña Platini acaba de pedir 8 lugares más en el Mundial para repartir seis entre Asia, África y América, asegurándose así el voto de los indecisos que le faltaba en el tercer mundo. Desde hace cuatro años hemos venido documentando en La Afición la enorme fuerza que Platini ha cobrado gracias al apoyo de los principales clubes, FIFA pesa cada vez menos en Europa, donde se le ve como un organismo controlado por mafias, caudillos sudamericanos y monopolios. FIFA pierde institucionalidad, Blatter la deja muy expuesta.