A morir a los desiertos

El Chikungunya y mis zapatos de ante azul II

Resuenan en mi mente entonces las palabras del Dr. Saldaña Almazan, Rector de la Universidad Autónoma de Guerrero al darnos la bienvenida en la ceremonia inaugural, en la que se dijo preocupado por los mosquitos transmisores del virus…en un instante el vendedor ambulante, la doña del mercadito y el discurso del rector hacen conexión…la lluvia amaina y el río de la Costera ha descargado buen caudal al mar, así que cuando logro cruzar la costera Alemán (con mis zapatos azules en una bolsa de plástico) y puedo llegar al hotel entro a mi habitación y reviso en el celular la estadística nacional…los datos muestran la preocupación guerrerense: de los 1,436 casos detectados en México, 839  corresponden al estado de Guerrero…(mis laguneros sólo 1 en Coahuila y sin reportes aun en Durango)…Chikungunya es una voz en lengua de la etnia Makonde, que habitan el sureste de Tanzania y norte de Mozambique, que quiere decir “encorvado por el dolor”; el término se usa para designar un cuadro de síntomas producido por una infección viral. 

El virus del Chikungunyase transmite al hombre por mosquitos del género Aedes. Este virus se aisló y describió por primera vez en Tanzania en 1952, en 2004 se reportaron brotes en África, Asia y el Pacífico, mientras que en América se reportó en 2013; el primer caso en México se registró en 2014 en Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco. 

Los síntomas de la infección son fiebre alta, dolor de cabeza, así como dolores articulares y musculares. Aunque raramente causa la muerte, los dolores articulares pueden volverse crónicos.

Así que, si el dengue no era razón suficiente para protegerse de los mosquitos y hacer caso de las recomendaciones sanitarias de descacharrizar y evitar acumulaciones de agua para no favorecer la reproducción del mosquito, este nuevo virus es un buen motivo. 

Ante todo prevención, puertas cerradas, mosquiteros y nada de cacharros antes de usar insecticidas, por favor. Y sí, no salí en la foto, pero mis zapatos azules sobrevivieron. 


mavazna@hotmail.com