Articulista invitado

La mariguana (además de Clinton o Trump)

México lleva meses debatiendo qué medicamentos con cannabis aprueba. Me preocupa una discusión más retrasada aquí, pero que volverá sin duda a animarse el 8 de noviembre. Ese día California, Nevada, Arizona, Maine y Massachusetts deciden si, como los estados de Washington, Alaska, Colorado y Oregón, aprueban el uso recreativo de mariguana, de la cual cada individuo podrá tener en su posesión hasta 28.5 gramos.

Desde el punto de vista de la salud de los pulmones, la mariguana fumada es nefasta; y si la permisión de su uso recreacional se contagia hasta nuestro país, pondrá en riesgo no solo los pulmones, sino la integridad física de muchos ciudadanos.

Fumar mariguana es peor que fumar tabaco, como señalan Yadira Rodríguez-Reyes y Rogelio Pérez-Padilla en su artículo publicado en la revista Neumología y cirugía de tórax “Efectos de la mariguana en el sistema respiratorio”. En el humo de la mariguana se encuentran productos de combustión en mayor concentración que en el del tabaco. Este es el caso del alquitrán (3 veces más presente que en el humo del tabaco) y de varios carcinógenos (50% más presentes que en el humo del tabaco).

A los que se agarran a la creencia de que la mariguana es menos perjudicial porque se consume en menor cantidad que el tabaco habría que decirles, como apunta el estudio, que la mariguana (junto con todos sus tóxicos) es habitualmente fumada sin filtro e inhalada más profundamente.

Lo cierto es que los agentes nocivos de la mariguana no solo ponen en riesgo la salud de los pulmones, sino que matan.

Existe una relación directa, ampliamente probada, entre cáncer pulmonar y uso de tabaco. El hábito de fumar es un factor de riesgo para los 17 millones de mexicanos que fuman (Encuesta Nacional de Adicciones 2011). El hábito de fumar, que la Ley Federal contra la Adicción no ha podido inhibir sustancialmente, está presente en la vida de 80% de los pacientes de cáncer pulmonar, un porcentaje aún mayor para el cáncer de pulmón no microcítico. En México 7 mil 500 personas murieron de cáncer de pulmón en 2012 y se espera que sean 11 mil en 2020 (órgano Globocan de la Organización Mundial de la Salud).

Por otro lado, el cáncer de pulmón tiene un índice de supervivencia muy bajo; transcurridos 5 años desde el diagnóstico, de 100 enfermos solo 10 seguirán en vida, dato que puede variar dependiendo de la etapa en la que sean diagnosticados.

Una de las maneras de monitorear las repercusiones del consumo de la mariguana es haciendo un seguimiento a corto plazo durante unos meses. Éste muestra que el fumador de mariguana es más propenso, que el no fumador, a contraer enfermedades pulmonares. Así, enferma de bronquitis, bulas o enfisema y de irritaciones de las vías respiratorias: flema, tos, sibilancia, producción de esputo, faringitis, empeoramiento de la voz y asma.

Los efectos también se pueden medir durante 8 a 10 años de la vida de los consumidores. Estos estudios a largo plazo apuntan a que el fumador de mariguana es más propenso a contraer cáncer de pulmón que el no fumador.

A medio-largo plazo la cannabis y tabaco causan el mismo significativo daño bronquial. Como señalan Rodríguez-Reyes y Pérez-Padilla, éste se presenta bajo la forma de un incremento en la hiperplasia de células basales, hiperplasia de células caliciformes, desorganización celular, variación nuclear, aumento de la relación núcleo/citoplasma y aumento en la metaplasia de células. Todo ello le confiere al consumidor de mariguana, en la misma medida que al del tabaco, el riesgo potencial de contraer cáncer de pulmón.

El debate sobre la mariguana en México puede traer beneficios que la sociedad, junto con los órganos competentes, tendrán que valorar.

Será esencial que, en lo que se refiere a su uso recreacional, se considere que los cannabinoides inhalados son una amenaza para los pulmones y la vida de los mexicanos.

Soy contrario a que la mariguanarecreativa se convierta en una droga legal y socialmente aceptada, como en varios estados de nuestro país vecino. Ello tendría como consecuencia el aumento del consumo general en una población, que además se iniciaría en este pernicioso hábito cada vez más joven, redundando en un importante incremento de las enfermedades pulmonares.

*Director del Instituto de Cirugía Torácica Mínimamente Invasiva del hospital Ángeles Lomas y Puebla