De paso

Las 10 presidentas latinoamericanas, hasta ahora/ II

En este mismo espacio, hace una semana, se apuntaba que la argentina Estela Martínez fue la primera presidenta (1974-1976) de la región Latinoamericana. Todo se lo debió a su esposo, el general Perón. La segunda presidenta (se sigue un orden cronológico) fue la boliviana Lilia Gueiler. Ejerció el cargo, de manera interina, de noviembre de 1979 a julio de 1980. Fue una reconocida política de izquierda en un país en alto grado complejo y conflictivo, sumido en múltiples asonadas militares, las que no impidieron (o tal vez contribuyeron) a que se gestara una clase obrera (minera) muy combativa. Asumió la presidencia, por sus propios méritos, después de un sangriento golpe de Estado. Era presidenta de la Cámara de Diputados y tuvo el reconocimiento de diversos sectores políticos para presidir su país.

En su breve mandato, la señora Gueiler fue una férrea defensora de la paz y, adelantándose a su tiempo, se pronunció en favor de la igualdad de sexos en todos los ámbitos, incluyendo el del poder. Otro golpe de Estado (julio de 1980), sangriento también, puso fin a su mandato y la amenaza contra su vida le llevó a tomar la decisión de exilarse por un largo periodo de su natal Bolivia.

La tercera mandataria en América Latina es la nicaragüense Violeta Barrios de Chamorro (1990-1996). Es la primer mandataria que llegó al poder por la vía del voto ciudadano. Derrotó al presidente Daniel Ortega (1985-1990) cuando quiso reelegirse. Este país centroamericano sufrió la brutal dictadura de la familia Somoza por un lapso de 42 años. Para ello contaron con el apoyo irrestricto de Estados Unidos. Primero fue Anastasio padre, asesinado en 1956. Le sucedió uno de sus hijos, Luis, y la tiranía la continuó Anastasio Jr. hasta 1980. La revolución sandinista dio fin a la dictadura de la nefasta familia. La señora Chamorro fue esposa de un periodista y dueño de un diario nicaragüense, La Prensa, cuya oposición a Somoza Jr. llegó a punto tal que murió asesinado. La viuda, en 1980, fue miembro activo de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional y no dejó de hacer política hasta que alcanzó la presidencia de su país. Una luchadora.

La cuarta presidenta fue la ecuatoriana Rosalía Arteaga. Efímero fue su mandato: del 7 de febrero al 11 del mismo mes de 1997. Antes, esta abogada fue vicepresidenta (agosto 96-febrero 97) de Ecuador, cuando el presidente era Abdalá Bucaram. Éste fue destituido por el Congreso bajo  el cargo de “incapacidad mental para gobernar” (caso inédito). La presidenta encargada no fue reconocida por el Congreso, motivo que explica su  mandato fugaz. Sin embargo, por unas horas fue jefa de Estado de esa nación sudamericana.

La quinta presidenta es la guyanesa Janet Jagan. Guyana, (ex colonia británica que se independizó en 1966) colinda con Surinam, Venezuela y Brasil. Su esposo, Cheddi Jagan, fue presidente de esa nación de 1992 a 1997. A su muerte, ella le sucedió. Duró en el cargo de 1997 a 1999. Renunció por razones de salud. Sin embargo, se le considera primera mandataria porque encabezó el Estado guyanés.

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